Varios alimentos comunes en nuestra dieta están en peligro de extinción

Como le sucede a las especies animales, los alimentos también viven ciclos de vida con épocas de apogeo y, en el peor de los casos, de desaparición. Eso es lo que está sucediendo con cada vez más más productos habituales en nuestras despensas y que podrían acabar desapareciendo en no tanto tiempo.

Ese es el caso de una serie de alimentos que, como consecuencia del cambio climático, la aparición de nuevas plagas incontrolables y el uso de pesticidas cada vez más químicos están a punto de desaparecer, al menos tal y como los conocemos actualmente.

Uno de los que más alarma está generando es el plátano. La plaga de hongos conocida como ‘el mal de Panamá’ está alcanzando cada vez más cosechas de todo el mundo en una de las frutas con más propiedades y más consumidas en todo el planeta. La resistencia de este hongo a los fungicidas amenaza con acabar con todos los plátanos en apenas unos años.

No menos alarmante puede ser la desaparición de la semilla del cacao. La subida progresiva de las temperaturas como consecuencia del cambio climático está afectando de manera muy seria a las plantaciones del elemento base con el que se elabora el chocolate. Tremendamente sensible al calor, cada vez son más las plantaciones que se ven afectadas en cantidad y calidad a raíz del aumento de la temperatura global.

Otro de los alimentos comunes en nuestras despensas y que podría acabar por extinguirse en cuestión de pocos lustros es la miel. La desaparición paulatina de la población mundial de abejas es un mal del que se lleva hablando mucho tiempo y, si esto sucede, como consecuencia del cambio climático o como consecuencia de la aparición de especies invasoras la miel dejará de existir en ese mismo instante.

De la misma forma que estos alimentos, otras tantas frutas tropicales están sufriendo las consecuencias del aumento de casi medio grado cada pocos meses que está padeciendo el mundo dejando muchas de las cosechas inservibles, cuando no acelerando los procesos de plantación y recogida con una merma de calidad considerable en muchas de estas frutas.

Parece que tanto en el caso de las frutas como en el de las verduras, la población mundial está condenada a acabar echando mano de los invernaderos y de los alimentos surgidos de los laboratorios en detrimento de las huertas, cada vez más amenazadas en todo el mundo.

El cambio climático, un proceso irreversible

En este sentido, España, un país con una dieta cargada de frutas, verduras y de alimentos de la huerta, puede ser una de las grandes afectadas por esta merma paulatina de la calidad de muchos de los productos que tenemos integrados en nuestra dieta, y de la desaparición de algunos de ellos.

La futura desaparición de alimentos es una realidad como lo es cambio climático y todos debemos tomar conciencia de ello. En nuestras manos está revertir o acelerar el proceso… y asumir las consecuencias que se puedan devengar de lo que muchos científicos ya califican como un “proceso irreversible”.

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