Fainá

CategoríaCocinaMétodo cocciónEtiquetas

DificultadMedioTiempo total3 hrs

Nuestro chef

La fainá o farinata es un plato de origen italiano que ha viajado hasta tierras tan lejanas como Argentina o Uruguay donde ya se ha convertido en un plato tradicional de la zona.

La fainá es una especie de torta o masa que se elabora principalmente con harina de garbanzos, aceite, agua y sal, y se considera un perfecto acompañante para la pizza.

Las formas de consumirla son de lo más variopintas. Hay quienes ponen una porción de fainá sobre otra de pizza para formar una especie de sándwich, otros que prefieren ponerla debajo del trozo de pizza para crear un bocado más consistente y otros que utilizan la misma fainá como base para verduras, quesos o embutidos.

En resumen, puedes adaptarla y consumirla como más te guste. Además cuenta con la ventaja que es 100% apta para celíacos ya que la harina de garbanzos no contiene gluten.

Ingredientes

 250 g harina de garbanzos
 650 ml agua
 60 ml aceite
 1 pizca sal
 1 pizca pimienta

Cómo hacer Fainá

1

En un bol, mezclamos todos los ingredientes con la ayuda de unas varillas. Si disponemos de un batidor eléctrico mejor que mejor. La clave es obtener una masa bien integrada y sin grumos.

2

Tapamos con papel film y refrigeramos por un mínimo de 2 horas. Incluso la podemos preparar de un día para otro. Este paso es imprescindible para que coja la consistencia deseada.

3

Transcurrido este tiempo, comenzaremos precalentando nuestro molde que habremos previamente engrasado con aceite. Unos 10-15 minutos en el horno a 200ºC será más que suficiente. Si nos saltamos este paso, corremos riesgo de que se nos quede la masa pegada y el resultado sea un verdadero desastre.

4

Extendemos la masa sobre el molde y horneamos durante unos 20-30 minutos o hasta que veamos que la masa está dorada.
Desmoldamos y la consumimos caliente.

Ingredientes

 250 g harina de garbanzos
 650 ml agua
 60 ml aceite
 1 pizca sal
 1 pizca pimienta

Pasos

1

En un bol, mezclamos todos los ingredientes con la ayuda de unas varillas. Si disponemos de un batidor eléctrico mejor que mejor. La clave es obtener una masa bien integrada y sin grumos.

2

Tapamos con papel film y refrigeramos por un mínimo de 2 horas. Incluso la podemos preparar de un día para otro. Este paso es imprescindible para que coja la consistencia deseada.

3

Transcurrido este tiempo, comenzaremos precalentando nuestro molde que habremos previamente engrasado con aceite. Unos 10-15 minutos en el horno a 200ºC será más que suficiente. Si nos saltamos este paso, corremos riesgo de que se nos quede la masa pegada y el resultado sea un verdadero desastre.

4

Extendemos la masa sobre el molde y horneamos durante unos 20-30 minutos o hasta que veamos que la masa está dorada.
Desmoldamos y la consumimos caliente.

Fainá

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