Consejos para evitar los timos en los restaurantes de lujo

Aunque los hedonistas gastronómicos ya poseen cierta información para evitar que las estafas les acaben dando aunque sea de refilón cuando van a comer, lo cierto es que todos hemos llegado a sentir alguna vez ese sentimiento de timo que algunos presuntos restaurantes de lujo perpetran a diario como si las redes sociales no fueran a desenmascarar, antes que después, su farsa.

Sea como fuere, existen una serie de consejos para evitar caer en este tipo de fraudes como los que Josh Capon, el chef y copropietario de Bowery Meat Company y Lure Fish Bar, han revelado recientemente y que tienen como objetivo impedir que ningún comensal salga engañado tras una experiencia gastronómica.

Tips para que no te engañen los restaurantes

Ostras abiertas: Este alimento debe abrirse siempre sobre el hielo y delante del comensal. Una vez en el paladar deben saber claramente a mar. Si estas están secas o no están “rellenitas” el consejo de estos comidistas es claro: No te las comas ni por asomo.

Trufas invisibles: Los alimentos que escasean y son deliciosos, son caros. Así de sencillo. El problema que existe con algunos de ellos, como puedan ser las trufas, es que a menudo no podemos ver la trufa que nos rayan sobre el plato. Si por ejemplo pedimos un plato que viene generoso de trufa blanca y este no oscila no supera los 50 euros, claramente, nos han dado gato por liebre a través de productos que simulan su aroma. De ahí que cuando la pidamos exijamos que se nos raye delante.

Carne sin más: Si vas a un restaurante de postín y nadie te dice qué zona del animal es, desconfía. Y es que no son pocos los cocineros que, a menudo, ablandan la carne a través de distintos mecanismos para acabar ofreciendo partes menos nobles a precios de realeza. Cuidado con las texturas blandas en los filetes magros. Por supuesto, las presentaciones que camuflan buenos productos son otro grito de auxilio.

Atún de bote: Como sucede con el marisco, con el sushi no se puede jugar. De ahí que recomendamos encarecidamente no consumirlo si no es en un restaurante japonés de cierto nivel para evitar problemas. Más allá de los evidentes riesgos que corremos en centros no especializados donde manejan pescado crudo, es habitual que en estos lugares se trabaje con atún congelado y desmenuzado cuya mala calidad tratan de camuflar con extrañas salsas. Si un producto noble se camufla, no lo pidas.

Vinos encarecidos: Pedir un vino caro en un lugar en el que no haya un sommelier para aconsejarle es como pedir sushi en un wok chino. En muchos de estos falsos restaurantes de lujo suele haber varios vinos cuyo precio está inflado en busca de incautos clientes que buscan sorprender a sus acompañantes. Quizás también suceda en alguno con sommelier, pero si este es un buen profesional le preguntará qué quiere probar, con qué lo quiere maridar y otras cuestiones que le alejen del vino destinado a los amantes del postureo.

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