Cómo aliñar aceitunas, receta de la abuela

Sí. Lo sabemos. Una buena oliva recién caída tras el vareo no necesita nada más para ser perfecta. Partiendo de esta verdad como un templo, tomemos otra: si un producto noble se trata con mimo en busca de sublimarlo el resultado tan impresionante como sucede cuando se consigue un aliño de 10 para unas aceitunas.

Y ese es precisamente el asunto que nos trae hoy aquí. Ofreceros tanto algunos aliños caseros para aceitunas verdes y negras como el paso a paso para que podáis hacerlo en casa y conseguir un resultado tan bueno o mejor como el que os ofrecen en vuestros locales habituales.

Porque te podemos garantizar que si aliñas tus aceitunas en casa siguiendo las recomendaciones que te vamos a ofrecer a continuación difícilmente vuelvas a pedir aceitunas aliñadas fuera de casa. Palabra de un amante de la oliva con sangre jiennense.

Sin más dilación, pasamos a detallaros los ingredientes del aliño clásico primero y de otros aliños más atrevidos pero igual de interesantes o más que el tradicional para disfrutar de una ración de aceitunas como nunca antes. Porque la vida, con un poquito de aliño, sabe mejor.

Cómo aliñar aceitunas en casa

Si bien existen un sinfín de aliños el más extendido es el aliño elaborado a base de ajos, tomillo, romero e hinojo. Un clásico que nos lleva acompañando en los bares de toda España durante siglos y que podemos encontrar en cualquier tienda de encurtidos, e incluso en los supermercados.

Aunque las podemos encontrar ya hechas tremendamente sabrosas, no hay nada como elaborar un aliño casero para aceitunas como el que os propornemos a continuación y que cualquiera puede seguir, independientemente del nivel de cocina que tenga.

Aliño clásico para aceitunas

4 dientes de ajo pelados y ligeramente aplastados
1 rama de tomillo
1 rama de romero
3 o 4 ramitas de hinojo

En este aliño no es necesario echar mano de aceite de oliva. No obstante, si te gustan los aliños más untuosos, sigue leyendo porque en las próximas líneas te indicaremos algunos de lo más interesantes que seguro no tardan en convertirse en algunos fijos cada vez que elaboras un aliño para aceitunas en tu casa.

Cómo hacer un aliño de aceitunas casero, paso a paso

Existen dos formas de hacer un aliño de aceitunas de aúpa. La primera, partiendo de las aceitunas enteras a través de una elaboración que nos llevará algo más de tiempo, pero que queda de vicio. La segunda, tomando como base unas aceitunas partidas o machacadas, ideales para quienes prefieren un aliño algo más suave, aun a sabiendas de que deberás consumirlas antes para que se echen a perder.

En este segundo caso, la mejor manera de machacarlas es dándoles un golpe seco con un mazo sobre una tabla de madera, a ser posible con surcos, para evitar que esta salga disparada po la cocina o donde vayamos a preparar nuestro aliño.

Si por contra decidimos partir de la aceituna entera, nuestro consejo es que las fromemos bien entre nuestros dedos para evitar así que toda la pulpa se pega al hueso. En cualquier caso, esto es solo un tip para aligerar el proceso de elaboración del aliño de oliva casero.

Dicho esto, e independientemente de si hemos optado por hacer nuestro aliño desde aceitunas partidas o machacadas o si vamos a trabajarlas enteras, recomendamos hacerse con un recipiente de cristal y cubrirlas de agua para posteriormente taparlas por completo.

Para conseguir que estas estén un poco más dulces cambiaremos el agua y volveremos a realizar este movimiento durante al menos dos semanas. Sabremos que están perfectas para seguir con el aliño cuando al probarlas hayan perdido gran parte de su amargor y estén en el punto para degustarlas tal cual las pruebas.

Llegado ese momento, alrededor de medio mes de cambios de agua diarios, procederemos a repetir este procedimiento, pero ahora, en lugar de con agua, con sal cubriéndolas por completo. Será cada dos o tres días cuando cambiemos la sal. Así durante varios días hasta que hayan perdido el amargor y las veamos listas para consumir. Cada comensal, pues, encontrará el punto perfecto en un momento o en otro.

Una vez hayamos encontrado ese punto de amargor que más nos gusta será el momento de aliñarlas con el tomillo, el romero y el hinojo para hacer un aliño clásico o con otras especias si preferimos otro tipo de aliño. Buenos ejemplos de otros aliños caseros para aceitunas de 10 son el castellano, que incorpora el pimentón de la Vera al tomillo y al romero o el aliño de limón, ajo, laurel y orégano.

En el caso de que deseemos aliñar aceitunas negras en casa el proceso será el mismo. Lo que cambiará será el aliño, ya que por sus características son otras especias las que mejor le van a la oliva negra. El aliño para aceituna negra que nosotros recomendamos es el aliño a base de aceite de oliva tomillo, naranja y guindilla. Un aliño más denso, más potente, más cítrico y, claro está, picantón.

En los aliños caseros con guindilla y otras especias picantes es recomendable elaborarlo y echárselo justo antes de degustar las olivas, ya que de lo contrario el picante irá adueñándose de la aceituna y haciéndose más potente y persistente en cada bocado. Que sean más o menos picantes, pues, dependerá de ti y de tus gustos.

En cualquier caso, hagas el aliño que hagas, no tardarás en comprobar al probarlas que no hay nada como un aliño casero para aceitunas. Sobre todo cuando este está elaborado con una materia prima envidiable y se ha elaborado con el mimo que requiere cualquier elaboración casera en la cocina.

Si tienes previsto lanzarte a hacer alguno de los propuestos en esta entrada siguiendo el paso a paso indicado más arriba, cuéntanos cómo te ha ido y, cómo no, cómo te ha quedado tu aliño de aceitunas casero. Nosotros no podemos estar más contentos con cómo nos ha quedado con esta receta clásica tradicional. Que vivan las aceitunas aliñadas y las recetas caseras.

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