Cómo ahorrar a la hora de hacer la cesta de la compra navideña

Si eres el encargado de realizar la compra diaria o semanal de tu casa ya lo habrás venido comprobando año tras año. Cuando arriban estas fechas, todos los productos de la cesta de la compra empiezan a subir en escalada hasta Nochebuena para mantener esos precios por encima de lo habitual hasta bien pasada la celebración de Reyes.

Es por eso que, ahora que estamos en una franja previa a la subida más agresiva de la cesta de la compra, es el momento más interesante para seguir algunos trucos que nos ayudarán para conseguir que las comidas navideñas salgan un poco más económicas que los años anteriores.

Para ello, lo primero que debemos hacer es empezar a acumular aquellos productos cuyas fechas de caducidad son más lejanos como turrones, polvorones, todo tipo de dulces envasados al vacío, cava, vinos y cervezas especiales, si es que son las que más os gustan consumir durante estos banquetes navideños.

De la misma forma es recomendable empezar a acumular productos menos perecederos como suelen ser los aceites, las conservas, los congelados o los paquetes de pan para canapés, así como aquellos alimentos que podamos guardar en conserva para hacer patés, escalivadas, vinagretas o mermeladas y que a buen seguro acaban subiendo poco a poco.

Lo mismo con aquellos productos que podamos comprar ya y que no vayamos a usar frescos durante alguna de las comidas navideñas. En ese grupo de productos bien podríamos contar las gambas, pescados nobles que frescos se nos salen del presupuesto o carnes que podamos congelar y tengamos la certeza que se irán de precio según se acerque la Nochebuena.

Este, el de congelar los productos más caros de la cesta navideña es uno de los trucos que cada vez más gente está siguiendo para conseguir reducir hasta en un 20 por ciento el total de la compra de ingredientes para las comilonas que se vienen por delante. Ya que como vienen repitiendo la Organización de Consumidores (OCU) la subida media se sitúa en el 20%, siendo esta la cantidad que podemos ahorrar siguiendo estos consejos en comparación con las compras de últimas hora.

De esta forma, lo estaríamos dejando únicamente para las horas previas a las comidas navideñas serían los productos frescos, tales como frutas y verduras, y aquellos productos nobles que queramos cocinar como plato principal como pescados o carnes cuyas texturas no quedan exactamente igual tras ser descongeladas.

Cocinar y conservar

El otro truco que queríamos poner encima de la mesa en este post es el que tiene que ver con la posibilidad de adelantar alguna de las muchas elaboraciones que están previstas para la cena de Nochebuena o Navidad y que podemos cocinar ya adquiriendo los productos necesarios, cocinándolos y dejándolos en el congelador.

Si tenemos el máximo cuidado siguiendo las cadenas de congelación y descongelación nadie debería notar que el día ‘D’ a la hora ‘H’ hemos echado mano a un truquito para llegar a tiempo de preparar todo lo que tenemos en nuestra cabeza para el menú navideño.

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