El auge de la comidas preparadas

Qui√©n no ha echado mano, en alguna ocasi√≥n, de alg√ļn local de comidas preparadas para salir al paso un d√≠a con prisa o con pocas de cocinar. Pues bien, seg√ļn los datos de las asociaciones hosteleras, esta pr√°ctica est√° ganando adeptos y fidelizando a los que recurren a ella a marchas forzadas.

Las razones por las que esto sucede, al parecer, son varias. La primera, y determinante para muchos, tiene que ver con la falta de tiempo para comer a mediodía como consecuencia de la presencia de jornadas laborales que dejan poco tiempo para elaborar grandes platos en casa. Algo que combinado con la diferencia de precio de los locales de comida preparada en comparación con los restaurantes deja a los primeros como una de las principales opciones a la hora de salir al paso durante las comidas de lunes a viernes. Y es que el precio es otro de los argumentos esgrimidos por los seguidores de los locales de la comida preparada.

Otra de las razones tiene que ver con la cantidad de oferta que, como consecuencia de este primer y segundo puntos, se ha ido abriendo paso en todos los n√ļcleos urbanos de nuestro pa√≠s. Punto que, combinado con el cuarto, que dice que la calidad y la oferta ha ido aumentando much√≠simo en los √ļltimos a√Īos para adaptarse a los nuevos gustos y h√°bitos de los comensales patrios, ha hecho

El quinto tiene mucho que ver con el cuarto. Y es que la ampliaci√≥n de la oferta de comidas preparadas en todas las ciudades cuenta con un proveedor de lo m√°s potente desde hace unos a√Īos: los supermercados de toda la vida, donde la oferta ha aumentado much√≠simo consiguiendo precios al alcance de pr√°cticamente cualquier bolsillo y, en consecuencia, empujando a muchos de los que no dominan el arte culinario a recurrir a ellos.

Comidas preparadas variadas y a buen precio se agolpan por toda Espa√Īa

Arroces, ensaladas, pastas, elaboraciones tradicionales, comida internacional, platos veganos y suculentos postres se agolpen en cada vez m√°s vitrinas que dan a la calle emitiendo un aroma inconfundible de casa de comidas al que no todos somos capaces de resistirnos y que, para muchos, se ha convertido en la mejor forma de comer sano, variado y casero, sin dejarse ni el bolsillo ni el tiempo en el intento.

Como ven, lo que un tiempo atrás parecía un hábito propio de solteros, de jóvenes o de vagos se ha convertido en una práctica de lo más extendida, en tanto en cuanto uno puede disfrutar de comida casera, de todo tipo, a precios mucho más económicos de lo que le costarían en un local de comidas. Por todo esto, el futuro de las casas de comidas preparadas, como vienen vaticinando desde el sector hostelero, está más que garantizado a medio y largo plazo.

Tanto es así que algunos restaurantes ya empiezan a ver a estos locales como serios competidores. Si esto sirve para que todos mejoren, bienvenido sea. Todo sea por comer bien.

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