Cómo abrir una botella de vino sin sacacorchos

Hasta al bebedor habitual de vino le ha pasado en alguna ocasión aquello de no tener a mano en su casa o en casa ajena un sacacorchos para poder degustar una botella.

Es entonces cuando se produce el siguiente dilema: abandonar la idea de disfrutar del vino o, en ausencia del utensilio para ello, tratar de abrirlo sirviéndonos de cualquier objeto que pueda ayudarnos a degustar el anhelado brebaje.

En el caso de que optes por la segunda opción debes saber que existen distintas opciones para proceder a la apertura de una botella de vino sin sacacorchos, tal y como te pasamos a detallar a continuación. Como verán, hay opciones más sencillas y otras menos, pero lo importante es que todas ellas funcionan. Aquí van:

Cómo abrir una botella de vino sin abridor ni sacacorchos

Estas son las seis formas para descorchar un vino en ausencia de un abridor o un sacacorchos:

Con un zapato

Se trata de un procedimiento lento, pero que funciona. Para ello, lo primero que debemos hacer es eliminar la cápsula que rodea el corcho. Sujetaremos bien la base de la botella con el talón y, posteriormente, procederemos a dar pequeños golpes con la suela contra la pared. Tras unos pocos golpes, que deberán ser suaves, el corcho irá saliendo hasta salir en su totalidad.

Con cuchillo

Es importante comenzar recordando que para abrir una botella de vino con un cuchillo es importante muchísimo cuidado, tranquilidad y hacerse con un cuchillo de sierra, ya que de lo contrario se hará complicada la extracción. Una vez quitado el envoltorio del corcho, procedemos a clavar la punta del cuchillo de sierra en el corcho de la botella. Una vez clavado lo introducimos poco a poco sin llegar a pasar la mitad del mismo. Cuando el cuchillo haya entrado hasta esa mitad del corcho, comenzaremos a girar el cuchillo poco a poco sujetando la botella con la otra mano. Después de unas cuantas vueltas, conseguiremos sacar el corcho.

Con un tornillo y un bolígrafo

Los más veteranos del lugar recordarán cómo eran los viejos sacacorchos, compuestos por un tornillo y un mango que formaba una T. Es precisamente ese artilugio el que vamos a emular echando mano, en primer lugar, de un tornillo en forma de L como los que utilizamos para colgar cuadros. Tras retirar el envoltorio del tapón, clavaremos el tornillo en el corcho sin atravesarlo y, luego, encajaremos el boli en la parte superior del tornillo trazando una perpendicular. Una vez tengamos el abridor casero con forma de T lo giraremos muy despacito hasta sacar el corcho.

Rompiendo el cuello de la botella

En el caso de lo que queramos abrir sea un vino de aguja o espumoso cerrado con chapa podremos utilizar otra técnica. Para ello recurriremos a un cuchillo y, como si fuéramos a descorchar un champán, iremos dando golpecitos en perpendicular por el cuello de la botella y hacia el corcho con la botella inclinada hasta que este, empujado por el gas interior y el aire que consigamos introducir con cada golpe, saquen el corcho.

Con una percha

Aunque no lo crean es posible descorchar una botella de vino con una percha. Eso sí, para poder hacerlo es esencial tener a mano una percha que tenga alambre. Una vez la tengamos a mano, estiraremos el gancho de esta y lo doblaremos hasta el extremo formando una suerte de anzuelo con el que podremos empujar al corcho a abandonar nuestra botella.

Con una guía telefónica

Si bien no es la forma más sencilla, no es menos cierto es que es posible abrir una botella de vino con una guía de teléfonos. Si consigues una o tienes alguna vieja guardada apóyala en la pared y coloca la base de la botella de vino sobre esta. Dale pequeños golpes contra la pared y verás como poco a poco va saliendo el corcho.

*Antes de llevar a cabo ninguna de estas alternativas al abridor, les recomendamos que ojeen algunos vídeo – tutoriales para asegurarse de que saben cómo proceder, paso a paso, en la apertura del vino de la forma más segura y eficiente posible.

Dicho esto, si hay una opción casi tan poco recomendable como quedarse sin disfrutar del vino por no tener un abridor es la de golpear el corcho hasta introducirlo dentro de la botella. Al hacerlo no solo conseguiremos picarlo con los trozos de corcho que se hayan desprendido durante la maniobra de hundimiento, sino que alteraremos el sabor del mismo y, por si esto fuera poco, se hará casi imposible poder servirlo en condiciones. Por todo ello creemos que esta última es la peor alternativa.

Además de las mencionadas, que han sido testadas y que se pueden encontrar tanto en foros especializados como en las redes sociales de vídeo -donde es posible ver un tutorial con el paso a paso- también es verdad que en cada casa tienen sus propias técnicas para abrir botellas de vino sin abridor.

Por eso les pedimos encarecidamente que, si conocen alguna otra forma de abrir una botella encorchada sin recurrir a un sacacorchos, por favor nos la hagáis saber en los comentarios. Seguro que entre todos podemos ayudar a quien lo necesite a disfrutar de su vino, aunque sea abriéndolo de una forma muy poco ortodoxa.

Como dice un buen amigo mío, nada mejor que recurrir a un llavero con una navaja suiza o con un abridor multiusos para evitar pasar por el trago de tener que echar mano a la imaginación o a los tutoriales para abrir una botella de vino, sobre todo si se es consumidor de vino bueno.

Sea como fuere, si no se quiere portar un llavero abridor o dejar un sacacorchos en la cartera o en la guantera para no tener que hacer malabares para disfrutar de un buen vino, aquí os dejamos distintas opciones para poder descocharlo. Lo que haga falta por no renunciar a uno de los mayores placeres de la vida: beberse un buen vino rodeado de los tuyos.

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