5 hábitos que deberías evitar hacer después de cada comida

Cada persona es un mundo. Esa es la razón por la que cada uno gustamos de poner en práctica una serie de rutinas después de comer que son de lo más distintas.

Los hay que prefieren tomarse un té, quienes prefieren hacer la siesta, quienes prefieren ingerir un poquito de dulce, quienes se atreven con un digestivo o quienes se lanzan a pasear para bajar la comida tras un atracón.

De entre todos estos hábitos los hay claramente más beneficiosos y claramente menos buenos para nuestra salud por el impacto que tienen sobre nuestro organismo. Vamos a ver cuáles son beneficiosos y cuáles nocivos para nuestras sobremesas.

Comer fruta después cada comida

A pesar de lo que muchos creen, no siempre es buena idea acabar con las comidas con una pieza de fruta. Estas, en tanto en cuanto producen una fermentación en nuestro estómago, son la causa de muchos síntomas como la acidez, la indigestión y los gases.

Muchos postres con fruta también son la causa de un bloqueo en la transferencia al duodeno que nos impide disfrutar de una plácida sobremesa. Por eso es recomendable comérsela antes de las comidas, entre horas y, después de comer y cenar, solo si es en porciones pequeñas.

Hacer siesta después de la comida

La siesta tiene muchos beneficios, sí, pero solo si se hace bien. Eso significa no echarse a dormir nada más comer, sobre todo tras comidas copiosas, y hacerlas de entre 15 y 25 minutos, nunca más.

Y es que si nos echamos rápidamente a dormir un buen rato no solo tendremos todos los números de sufrir malestar estomacal, sino que también podemos provocar un mal funcionamiento de los órganos digestivos.

Meterse en el mar o en la piscina después de comer

Lo ideal, como se ha dicho toda la vida, es esperar al menos una hora y media para meterse en el agua. De lo contrario, sobre todo si nos hemos pegado un banquete, corremos el riesgo de cortar la digestión.

Fumar después de comer

Son muchas las personas que tienen el malísimo hábito de echarse un cigarrito, cuando no un puro, después de cada comida, y nada más terminar con el postre. Un hábito que puede tener consecuencias nefastas sobre nuestros órganos digestivos.

Porque si fumar es siempre un mal hábito, hacerlo después de comer, aún puede resultar más nocivo.

Hacer deporte después de comer

Tampoco es buena idea hacer deporte, ni aunque sea moderado. Por un lado porque existe un riesgo de corte de digestión. Por otro, porque se trata de las horas centrales del día. Es decir, aquellas en las que el sol incide de forma más directa sobre nosotros y que más calor reportan, lo que solo puede desembocar en un susto.

Tomarse un digestivo después de cada comida

 

No. Tomarse un chupito de hierbas después de comer no es nada bueno. De hecho, nunca lo es ingerir algo de alcohol, que es lo que es, pese al eufemismo de los digestivos, el licor de hierbas. El alcohol, pues, como el tabaco, nunca y menos después de una comida repleta de platos.

 

 

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