Receta del Solomillo Wellington

Casi todas las recetas tienen una historia detrás. Aquellas con nombres propios, como la que hoy nos centra, con toda seguridad, tal y como vamos a repasar en este post dedicado a una de las manera más conocidas de cocinar un delicioso solomillo de ternera.

Se suele comentar que Arthur Wellesley, primer duque de Wellington, fue el inventor de esta receta. Lo cierto es que, la inventara o no, sí que guarda relación con su persona. Su diligencia en la victoria frente a los franceses en la Guerra de la Independencia española, y su posterior cara a cara con Napoleón le hicieron merecedor de una receta que no podía faltar en su mesa.

Un aficionado a la cocina al que le quieren quitar la receta los que aseguran que el nombre se debe al color que el plato obtiene tras cocinarse con las botas militares marrones que también llevan el nombre del duque Arthur Wellesley.

Sea como fuere, lo cierto es que una receta ampliamente extendida en todo el mundo, teniendo a Reino Unido y las que fueron sus colonias y Francia, como los dos ejes principales de creación de este plato.

A continuación, vamos a ver cuáles son los ingredientes que necesitamos para elaborarlo, y cuáles son los pasos, uno a uno, para conseguir un delicioso y sabroso Solomillo Wellington en nuestra mesa y para disfrutar con la familia o los amigos. Tomen papel y nota, ¡y manos a la obra!

Ingredientes para preparar un Solomillo Wellington:

800 gramos de solomillo de ternera
Sal
Pimienta
Mostaza
200 gramos de setas
200 gramos de cebolla
200 gramos de Espárragos verdes
100 gramos de jamón o bacon
3 lonchas jamón o bacon
1 lámina de hojaldre
1 huevo

Cómo preparar un Solomillo Wellington

Para prepara esta receta necesitaremos cocinar en tres fases. La primera para la farsa, la segunda la relacionada con el cocinado de la pieza de carne y la tercera relacionada con la preparación del Wellington y su posterior cocción en el horno. Huelga recordar que, cuanto mejor sea esta, así como el resto de ingredientes, mejor será el resultado obtenido.

Para la farsa, empezaremos cortando los ingredientes en brunoise que pocharemos más tarde. Cuando lo tengamos, lo dejaremos enfriar.

Para el Wellington, lo que hará diferente nuestro solomillo, deberemos envolver la pieza de solomillo en la farsa y posteriormente con láminas de jamón o bacon, al gusto, para posteriormente rodear con el hojaldre que cerrará el solomillo. Una vez lo terminemos de cocinar lo decoraremos con el hojaldre, pintándolo con huevo y asándolo durante 25 minutos a una temperatura de 220 grados.

Es importante no introducir en el horno hasta que estemos listos que, tras salir del calor, estaremos todos en la mesa listos para consumirlo de manera inmediata, como debe hacerse con cualquier tipo de carne.

Ya emplatado al gusto y decorado como prefiramos, dejaremos al lado de la mesa un poco de mostaza y los botecitos de sal y pimienta para que el comensal se lo acabe de dejar al gusto. Ahora llega lo mejor, empezar a disfrutar de esta riquísima e histórica receta.

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