Los mejores ingredientes para cuidar nuestro cerebro

Cuidar la línea, el colesterol, la tensión… son una obligación de toda persona que quiera ir cumpliendo años en las mejores condiciones y con la ida de visitar el médico, únicamente, para visitar a un familiar o un amigo.

Sin embargo, es menos habitual preocuparse por incorporar a nuestra dieta sana según qué ingredientes que nos ayuden a mejorar nuestras habilidades cognitivas. Algo que podemos conseguir si incorporamos a nuestro día a día los siguientes elementos nutricionales. Vamos a verlos:

Frutos rojos: Además de excelentes para evitar problemas de próstata en los hombres son también ideales para reducir la inflamación cerebral, el efecto de toxinas en las neuronas y para facilitar la función cognitiva, el aprendizaje y la memoria. Así lo reza un informe publicado por Genes & Nutrition.

Cacao: No confundir con el chocolate ni con el que disolvemos en la leche. Hablamos de la semilla, cuyos últimos análisis parecen haber demostrado que, uno de sus componentes, como es el caso de los flavonoides ayudan a proteger y modular las neuronas, además de detener en parte los efectos sobre nuestro cerebro que tiene el paso del tiempo.

Nueces: El fruto seco rey de todos los que existen. Además de altísimos niveles de calcio -más de los que encontramos en la leche- está demostrado que su consumo regular, sobre unos 100 gramos al día, reducen el efecto tóxico en las neuronas, favorecen la señalización interneuronal y paralizan el estrés oxidativo, según un artículo publicado en el famoso The Journal of Nutrition.

Pescado Azul: Además de como fuente indispensable de Omega 3, los pescados azules, y más concretamente los más grasos, son recomendados para favorecer la neurogénesis y el aprendizaje, tal y como recoge en su interior uno de los números de Brain Research. Los ácidos de estos pescados son, además, ideales, para ayudar en el desarrollo del cerebro en los bebés.

Leche fermentada: Más allá de los conocidos efectos intestinales que tiene, el consumo de la leche fermentada de manera habitual tiene consecuencias de lo más positivas para la función cerebral. Algo que ha demostrado un grupo de investigadores de la prestigiosa universidad estadounidense de UCLA.

: Perfectos para ayudar con la digestión, para regular la temperatura corporal y para modular las funciones de nuestro cerebro. Si hablamos de té verde, y de uno de sus componentes, el epigalato de catequina, lo hacemos también de la función protectora que este tiene y que puede llegar a reducir los daños en caso de un ictus.

Como ven, ingredientes o elementos con los que podemos potenciar nuestra actividad cognitiva, retrasar la aparición de los síntomas de deterioro neuronal propios del paso del tiempo y hasta reducir la presencia de enfermedades y sus efectos es posible a través de una alimentación encaminada a ello.

Todos estos productos, de lo más sanos, son de lo más complementarios en cualquier tipo de dieta, por lo que su consumo de forma regular es de lo más recomendable según los distintos estudios médicos consultados y mencionados en esta entrada.

Compártelo

Deja un comentario