Cómo hacer pan casero

Quién no ha estado en un pueblo visitando a un familiar, un amigo, o simplemente de visita y ha probado un poco de pan casero y se ha dicho para sus adentros “tengo que aprender a hacer pan en casa”.

Pues bien, para todos aquellos que os ha pasado alguna vez, tenéis ganas de aprender a hacer pan casero y no sabéis cuál es la mejor receta apta para todos los públicos, incluso para aquellos menos duchos en el mundo de la cocina, os traemos esta sencilla receta con la que conseguir un producto de diez con todo el aspecto de un pan de pueblo profesional. ¡Manos a la masa!

Ingredientes para hacer pan casero

– 750 gramos Harina de fuerza

– 15 gramos Levadura fresca de panadero

– Media cucharada de Sal fina

– 450 cc Agua tibia

– Harina o Semolina para echar sobre la mesa y trabajar la masa de pan

Lo primero que debemos hacer es colocar dos cucharadas de levadura de panadero en un recipiente y agregarle 110 mililitros de agua. Una vez incorporada removeremos hasta que esta se disuelva por completo.

El siguiente paso pasa por echar la harina en un bol grande e incorporarle una cucharadita de sal, mezclarlo todo bien y vamos moldeando hasta darle la forma de un volcán de harina.

Será en lo que sería el cráter, el centro de ese volcán de harina, donde echaremos ahora la mezcla de agua y levadura que teníamos reservada anteriormente y que iremos removiendo hasta conseguir una masa compacta.

Una vez la tengamos sólo tendremos que dejarla reposar durante media hora tapada con un trapo y esperar hasta que esta aumente de volumen gracias a la levadura, tal y como sucede con otro tipo de repostería.

Media hora después de haber dejado la masa reposando volveremos a hacer un hueco en el centro de la masa y verteremos el doble de agua de la que le hemos puesto al principio. Se repite el proceso de amasar integrando el agua a la masa hasta que veamos que nuestra masa es mucho más suave y está mucho más húmeda que cuando la hemos recogido de su primera media hora de reposo.

Ahora es el momento de espolvorear harina sobre la zona de trabajo antes de colocar la masa encima para continuar amasando logrando una masa elástica que nos permita manipularla con facilidad. Cuando sea así, volveremos a taparla en este caso durante dos horas en las que, de nuevo, volverá a aumentar su volúmen.

Tras estas dos horas pincharemos la masa y la dejaremos reposar unos minutos más hasta que haya dejado de aumentar su volumen para darle ahora la forma final de nuestro pan. Una vez le hemos dado la forma de pan la dejaremos reposar otra media hora tapada con varios cortes en la parte superior.

Por último, hornearemos nuestra masa a 210 grados durante unos 40 ó 50 minutos hasta que veamos que tiene el color deseado. Es el momento de sacarlo del horno y empezar a degustar nuestro pan hecho en casa con ese sabor tan característico del pan casero.

(Visitado 54 veces, 1 visitas hoy)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *