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Receta original de las patatas bravas

Si hay una tapa por excelencia en España, con permiso de la tortilla de patatas, esa es la de las patatas bravas. Confundidas en muchas regiones con las patatas alioli, el secreto de la receta original se divide en tres partes: La elección de la patata, la manera de cocinarla, y la preparación de la auténtica salsa brava.

Después de haber consultado a varios chefs de distintas ciudades y pateado Madrid, cuna de las patatas bravas, de cabo a rabo en busca de la receta original, estamos en disposición de ofreceros la auténtica receta de las patatas bravas.

Ingredientes para una fuente de patatas bravas

1 Kg de patatas de buena calidad

2 cucharitas de pimentón dulce de La Vera.

1 cucharadita de pimentón picante de La Vera)

1 cucharada sopera de harina.

4 cucharadas de aceite de oliva suave para la salsa, y la cantidad necesaria para freír las patatas

1 Vaso de caldo de huesos de jamón, esqueleto de pollo, 1 hueso de codillo, puerro, tomate y hortalizas al gusto. Si no se tienen los ingredientes o el tiempo, utilizaremos un vaso de caldo de brick

Elaboración de las patatas

Una vez peladas y lavadas, cortaremos estas en trozos irregulares, con forma triangular y de tamaño normal que entre fácil a la boca.

Cuando tengamos todas cortadas las echaremos en la sartén que tendremos preparada a unos noventa grados, temperatura ideal para confitarlas, y no freírlas rápidamente.

Las reservamos a la espera de freírlas con aceite bien caliente.

Elaboración de la salsa brava

Calentamos las cuatro cucharadas de aceite a fuego flojo-medio y antes de que salga humo retiramos la sartén. Es ahora cuando lejos del fuego le agregaremos los dos pimentones que removeremos hasta que consigamos una pasta. ¡Mucho cuidado con que no se queme!

Cuando tengamos esa pasta uniforme le agregaremos la cucharada de harina hasta deshacer cualquier grumo y poco a poco iremos agregando el caldo calentado previamente hasta que veamos que vamos teniendo la salda de color naranja y que ni llega a ser muy líquida ni muy mazacote.

Si vemos que esta se nos ha quedado muy líquida podemos agregar un poco de maicena en un vaso de caldo y lo agregamos a nuestra salsa. Cuando la tengamos rectificamos el punto de sal. Al probarlo tendremos que notar que pica un poco. Si no es así podremos agregar un par de gotas de tabasco para conseguir el punto de las bravas.

Paso final en la elaboración de las patatas bravas

Cuando tengamos la salsa perfecta volveremos a freír las patatas en aceite muy caliente hasta que se doren. Cuando estén doradas las retiraremos y las colocaremos en papel absorbente para que chupe el exceso de aceite de la fritanga.

Ya sólo queda servir en una fuente y echar por encima la salsa brava al gusto de cantidad. Si sobra salsa en el plato recuerda que puedes mojarla hasta dejar el plato limpio. Si la has hecho bien, este último paso no tendrás ni que revisarlo. ¡A disfrutar de las bravas!