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Los principales tipos de pasta italiana

Aunque algunos no suelen salirse del spaguetti y del macarrón lo cierto es que los tipos de pasta que existen en Italia se cuentan por docenas. Si bien es cada vez más sencillo encontrar nuevos tipos en los supermercados no lo es tanto saber cómo diferenciar una y otra. Vamos a ver los principales tipos de pasta existentes en Italia.

Pastas largas

Spaghetti: Alargados como varillas y de forma circular son, probablemente, los más famosos.

Tagliatelle: Muy parecidos a los spaguetti pero planos y de unos 7 u 8 milímetros de ancho.

Tagliolini: Fideos de unos de 2-3 milímetros de ancho al huevo. Son más gruesos que el capellini y más angostos que los tagliatelle.

Tagliatellini: La versión más fina y reducida de los tagliatelle.

Fettucine: Fideo plano y alargado elaborado con huevo y harina.

Vermicelli: Conocidos como fideos chinos. Suelen estar hechos a base de harina de soja.

Capelli d’angelo: Cabello de ángel. El tipo más fino de todos

Bucatini: Del italiano buco, o agujero, es también llamado foratini. Como el spaguetti pero con un agujero longitudinal a través de él.

Linguine: Como un spaguetti aplastado.

Bavette: también conocido como trenette es ligeramente más ancho que el linguine.

Pastas cortas

Orecchiette: Pequeños cuencos que recuerdan a una oreja del tamaño de un pulgar.

Macaroni: El macarrón español. Acabado en un corte diagonal y sin rallas en su cuerpo.

Penne: Como el macaroni o macarrón, pero de un tamaño inferior. En España también se le conoce como pluma.

Rigatoni: Parecido a un macarrón, pero más grande, con un agujero más ancho y con un acabado en corte horizontal, además de con rallas en su superficie.

Tortiglioni: Parecido al rigatoni con estrías ondulares en su superficie. Algp más corto que este y con un diametro inferior.

Farfalle: Más conocidas en españa como pajaritas.

Fusili: Conocidas como hélices o espirales.

Manicotti: Con forma cilíndrica, no se sellan en los extremos. Suele rellenarse con quesos y carnes o espinacas y se cubre con salsa.

Gnocchi: Pasta realizada a base de puré de patata y harina con forma ovalada.

Pasta rellena:

Ravioli: Paquetitos cuadrados de pasta rellenos de carne, pescado, jamón o queso.

Agnolotti: Pequeñas empanadillas rellenas, parecida a los ravioli pero con borde cuadrado. Se suele rellenar con carne y vegetales.

Tortellini: Pasta rellena con forma de nudo y suelen rellenarse de carne y parmesano.

Cappelletti: Tiene forma de sombrero y, como los tortellini, se sirve con caldo. Nunca en seco.

Panzerotti: Se trata de un tipo de pasta rellana en forma de media luna.

A pesar de lo que pudiera parecer, en esta lista solo hemos detallado aquellos tipos de pasta más comunes y presentes en el día a día de las principales tradiciones gastronómicas del país transalpino. Los tipos de pasta, ya sean cortas, largas o con relleno, son muchísimas y en Italia hay auténticos templos de la pasta que cuentan con cientos de referencias. Si les gusta la pasta, tienen un tiempo para probarlos todos.

Recetas de verano: Helado casero sin máquina

Llega el verano y con él el tiempo de comer helado. Igualmente deseado por adultos y niños, ni hay nada mejor que emplear uno de los días de asueto de verano para cocinar y preparar un helado casero que nos quede igual, o mejor, que los que podemos encontrar en el supermercado y en las heladerías a pie de playa.

Vamos pues a ver cómo se prepara un helado casero de vainilla paso a paso para ser degustado por cuatro personas, sin necesidad de echar mano de una máquina de hacer helado como suelen hacer los profesionales. El resultado, si no fallamos ninguno de los sencillos pasos que proponemos, está para chuparse los dedos. ¡Tomen nota!

Ingredientes del helado casero sin máquina

2 tazas de leche evaporada

2 tazas de nata

1 taza de azúcar

1 cucharada sopera de extracto de vainilla

8 claras de huevo

1 pizca de sal

Elaboración del helado casero sin máquina

El primer paso pasa por batir las claras con el azúcar. Para ello echaremos mano de una batidora para, una vez mezcladas, agregar la sal y el extracto de vainilla.

Seguimos batiendo las claras y el resto de ingredientes hasta que consigamos un color amarillo de helado de vainilla. Cunado lo tengamos agregaremos la nata y seguiremos batiendo hasta que la mezcla haya espesado notablemente.

Cuando esté espesa será el momento de echar nuestra mezcla a un recipiente de plástico que nos quepa en el congelador. Una vez dentro lo removeremos cada 45 minutos, lo que haremos unas cinco veces antes de echarle el cuchara encima. Eso sí, si queremos que de textura esté más parecido a los de las heladerías recomendamos dejarlo toda la noche congelando y esperar hasta el día siguiente para hincarle el diente.

Una vez listo para sacar lo dejaremos un par de minutos de reposo antes de servirlo en bolas acompañado del aderezo que más nos guste o con nuestra guarnición preferida en formato postre.

Para los que quieran hacer la leche evaporada en lugar de comprarla, vamos a revelarles cómo se hace, pase a paso, empezando por explicar que se trata de leche entera a la que se le ha quitado el 60 por ciento del agua.

Ideal para postres y salsas empezaremos a hacerla llenando cuatro tazas de leche entera en una olla grande a la que agregaremos unas 20 cucharadas de leche en polvo. Una vez todo mezclado cocinaremos a fuego lento añadiendo a los pocos minutos de cocinado dos cucharadas grandes de mantequilla.

Durante todo el tiempo que la estemos preparando deberemos remover cada pocos minutos con una chuchara, de palo preferiblemente, hasta que empiece a hervir. Será entonces cuando la saquemos del fuego.

El siguiente paso es llevar la mezcla a la licuadora donde licuaremos todo el líquido sobre un minuto antes de llevarlo a la nevera para que esta enfríe.

El resultados serán dos tazas de leche evaporada que podrás utilizar para cocinar este helado casero sin máquina que te proponemos, o también otro tipo de postres o incluso hasta unos spaguetti carbonara bajos en calorías.

Los mejores platos fríos para el verano

En verano es habitual que, como consecuencia de las altas temperaturas y sus afectación en nuestro organismo, a menudo, se nos elimine en parte el apetito.

Rehusar de las comidas copiosas, de los guisos tradicionales, los platos excesivamente calientes o de los picantes son algunos de los consejos que podríamos darles a aquellos cuyo apetito se ve reducido y a los que aumentan sus procesos de digestiones pesadas los días de más calor.

Sea como fuere, vamos a tratar de recordarles algunos de los platos fríos más apetitosos, sanos, sabrosos e ideales para el verano en una lista a la que bien puede añadir ustedes muchos más. Si es así, no duden en comentárnoslo a través de los comentarios de este post. ¡Todos a la mesa!

Gazpacho: Si hay una receta tradicional en España que su consumo se multiplica con la llegada del calor esa es la del gazpacho andaluz. Tomates, pimiento rojo y verde, pepino, cebolla y ajo son los ingredientes más repetidos. Todo ello bien exprimido, colado, con costrones de pan y recién sacado de la nevera es sencillamente espectacular.

Carpaccio: Si bien se suele hacer de carne, y con unos resultados magníficos si se adereza de una buena vinagreta, también los podemos hacer de pescado, de champiñones e incluso de fruta en su versión para el postre. En todos los casos destacan por su corte finísimo y por estar a temperatura ambiente o algo frescos. Ideal para esta época de calor.

Ensaladas de tomate: Igual que sucede con el gazpacho, las ensaladas son el otro producto estrella de la gastronomía española durante el verano… y también de medio mundo. Si hay alguna recomendada para los clásicos de las ensaladas son aquellas que llevan tomate. El tipo del tomate, al gusto, pero con unos brotes y un buen aliño es de lo más fresco que puedes echarte a la boca.

Ensaladas de pasta: Si hablamos de ensalada como plato principal, la mejor idea es agregarle unos hidratos en forma de pasta fresca, aguacate y frutos secos. Esto con algo de verde, rojo y quién sabe si un poco de pollo o atún resulta una comida de lo más completa y agradable para estos días.

Ensalada de tropical: Verano, playa, tropical, fruta. Una asociación que llevada a la ensalada supone agregarle piña, manzana, frutos rojos o casi cualquier fruta. Si de temporada mejor. Y si está fresca, ideal para estos días de calor. Comida y postre de una.

Vichyssoise: De origen francés, es la sopa fría más conocida del mundo. Puerros, patata, cebolleta, nata, mantequilla, aceite de oliva, cebollino y punto de sal son sus ingredientes. Cuanto más fría, dicen los franceses, mejor. Una opción estupenda.

Salpicón de marisco:
Un clásico de las localidades costeras es este plato que suma tanto la huerta como los productos del mar. A la receta original se le pueden añadir un sinfín de ingredientes frescos como lo puedan ser langostinos, gambas, pulpo, hortalizas y todo ello, eso sí, acompañado de una buena vinagreta.

Las ensaladas más refrescantes para el verano

Si hay una época del año en la que apetece integrar la ensalada en cada comida, o incluso convertirla en plato único, esa es el verano.

Con tantos tipos como gustos e ingredientes, vamos a tratar de presentaros algunas de las más consumidas y sabrosas durante la época estival. Amantes de la ensalada: ¡Tomen buena nota!

Ensalada Caprese

De origen italiano, tiene como ingredientes el tomate, el aguacate, la lechuga y el queso burrata. Si la queremos hacer aún más italiana podremos incorporarle mozzarella y un poco de orégano o albahaca. Cuestión de gustos.

Ensalada de pera caramelizada, arándanos y nueces

Hay días que uno está goloso y gusta de una ensalada fresca y dulzona. Pues esta, con peras caramelizadas y arándanos, además de varios tipos de lechuga al gusto y nueces es un perfecto ejemplo. Aún podemos hacerla más dulzona con una buena mermelada de frutos rojos.

Ensalada mar y tierra

Una de las ideales para convertirlas en un plato único es esta ensalada que combina, además de lechuga y canónigos pechiga de pollo y gambas. Un poco de soja le queda ideal a este completísimo plato.

Ensalada de aceitunas negras, patatas y judías

Además de barata, una de las más completas a nivel energético y nutritivo. Una ensalada con patata, aceituna negra y judías, a modo de ensaladilla rusa sin mayonesa, es perfecta tanto en frío como en templado, si colocamos la patata nada más salir de la olla.

Ensalada de manzana, apio y nabo

En verano apetece mucho mezclar verdura y fruta en la ensalada. Una de las frutas que más presente está en las ensaladas es la manzana. Esta combina a la perfección con el apio y el nabo en un mix de vitaminas y hidratos y antioxidantes.

Ensalada de aguacate, sandía anchoas y crema de yogur

En la cocina es recomendable usar productos de temporada. Es por eso que mezclar aguacate, sandía anchoas y aliñarlo con una crema de yogur, a pesar de lo que pueda parecer en un inicio es una manera ideal de hacerlo.

Ensalada de naranja con foie

Hay pocas cosas más gustosas que una ensalada verde con naranja y foie. El ácido de la primera y la grasa del segundo son el acompañamiento perfecto a una ensalada verde. Puro disfrute que podemos aderezar con pipas.

Ensalada de bacalao con pomelo

Volviendo al mar, rescatamos la receta de la ensalada de cebolla roja, bacalao en salazón y pomelo. Si le agregamos una vinagreta de mostaza con miel disfrutaremos de bocados de lo más interesantes y equilibrados. Viva el dulce y viva el ácido.

Ensalada griega

Un clásico que no puede faltar en verano es la ensalada griega. Esta está compuesta por Tomates cherry, pepinos, queso feta, yogur y aceite de oliva. Vinagre al gusto para los más ‘vinagregros’.

Ensalada tropical

¡Qué se note que es verano! Es el momento de echarle piña, palmitos, palitos de cangrejo, manzana, mango, brotes verdes y una vinagreta dulce a nuestra ensalada. Otra incunable que pide volver cada verano.

Receta Tarta de Oreo (versión fácil)

Se acerca el verano y, si bien hay que cuidar la figura, es un excelente momento para invitar gente a casa y ofrecerles una comida que coronar con un excelente, y si puede ser fresco, postre mejor.

Hoy os vamos a indicar aquí cómo elaborar la famosa y deliciosa tarta Oreo en su versión más sencilla y con la que triunfar al cien por cien. Toma nota de todos los pasos porque aunque sea un auténtico zote en la cocina, seguro que la puedes hacer sin problemas.

Ingredientes para la tarta Oreo para 4 personas:

Ingredientes para la base de la tarta:

1 paquete de galletas Oreo de 160 gramos
50 gramos de mantequilla

Ingredientes para la tarta:

250 gramos de queso crema (estilo Philadelphia)
500 mililitros de nata para montar o crema de leche
150 gramos de azúcar
2 sobres de cuajada de 128 gramos
300 mililitros de leche entera
Medio paquete de galletas Oreo para adornar la superficie una vez finalizada

Cómo hacer la tarta de Oreo fácil, paso a paso:

Empezaremos con la base. Para eso debemos quitar la crema de las dos tapas y reservar esa parte blanca. El resto, es decir, las dos partes de chocolate negras las colocaremos para triturar y utilizar como la base. Unas pocas las utilizaremos para decorar la superficie una vez finalizada.

Ya trituradas y echas polvo, mezclaremos esta tierra con mantequilla derretida creando una masa que colocaremos sorbe la base de nuestro recipiente ayudándonos de una cuchara repartiéndola uniformemente hasta tapar todos los huecos. Si ponéis papel vegetal en la base será más fácil desmontarla cuando la queramos consumir. Al frigorífico.

En paralelo, en un cazo, calentamos la nata, la leche, el queso, el azúcar y la crema de las galletas que habíamos retirado antes y lo ponemos todo a fuego lento mientras nos ponemos con la cuajada.

En un vaso echaremos la leche que calentaremos un poquito en el microondas y le añadiremos los sobres de cuajada que removeremos hasta que no quede grumo alguno.

Una vez la tengamos se le echaremos al resto del cazo y removeremos constantemente para que se pegue ni se queme el fondo, siendo este el gran peligro de la elaboración. De ahí que cocinemos con fuego bajo. Habrá que remover con paciencia hasta que eche a hervir.

Cuando comience a hervir, apartaremos el cazo del fuego y lo echaremos sobre el molde que teníamos en el frigorífico para echar la mezcla ya en el molde.

Después de dejar unos quince minutos que temple, la colocaremos en el frigorífico durante un período mínimo de tres horas para que cuaje completamente.

Tras este tiempo, será el momento retirarla, sacarla cuidadosamente del molde, y colocar sobre el plato en el que queremos presentarla.

Antes de esta presentación retomaremos las bases de galleta negra que teníamos reservadas y las colocaremos enteras o partidas sobre la superficie de la tarta a modo de decoración. Ya la tenemos.

El último paso es el mejor, llevarla a la mesa y ver la cara de felicidad cuando la prueben mientras recogemos la enhorabuena. Y es que la tarda de Oreo, aunque sea de lo más fácil, nunca falla.

Receta del ‘Arroz chino’

Uno de los platos más típicos de la cocina china, al menos de la españolizada, es el de arroz chino tres delicias. Servido como principal o como acompañamiento es tan sencillo como sabroso, sobre todo si conseguimos ‘pillarle’ el punto y hacerlo en casa con algún toque personal.

Hoy, aquí, en esta nueva entrada, os vamos a presentar la receta tradicional para que nos quede como si lo hubiéramos pedido en el chino de debajo de nuestra casa. Tomen nota… ¡y qué aproveche!:

Ingredientes para 2 personas del Arroz Chino Tres Delicias:

200 gr. de arroz de grano largo
150 gr. de gambas peladas
50 gr. de guisantes
1 zanahoria grande
2 lonchitas finas de de jamón cocido
2 huevos
2 cucharadas de salsa de soja
1 cucharada pequeña de azúcar
Aceite de oliva
Sal

Receta del Arroz Chino Tres Delicias:

Después de seleccionar un cazo mediano, ponemos el agua a calentar y, una vez comience a hervir, le agregaremos la zanahoria pelada sin cortar y los guisantes, salvo que sean ya cocidos. Una pizca de sal y a los diez minutos los retiraremos.

Durante este tiempo podemos ya empezar a calentar una sartén con una cucharada sopera de aceite. En paralelo también podemos batir dos huevos con un poco de sal y una cucharadita de azúcar. Una vez vemaos que el aceite está ya caliente le echaremos el huevo cubriendo el fondo como haciendo una pequeña capa. Si nos sobra mucho huevo, repetiremos en una segunda tanda la primera. Cuando esté hecho ya tendremos nuestra finísima tortilla dulce que separaremos y cortaremos en finas lonchas.

Después de cortar el jamón cocido en finas tiras sacaremos la verdura que teníamos hirviendo y la escurriremos. Una vez no quemen cortaremos la zanahoria a tacos pequeños y la dejaremos en un plato junto a los guisantes.

Llega el momento de hacer el arroz. Para ello pondremos un litro de agua y cuando esta hierva le agregaremos el arroz, media cuchara de sal y lo removeremos de vez en cuando durante aproximadamente unos 14-16 minutos, al gusto del punto del grano. Después lo escurriremos con un colador.

Ahora, en una sartén grande, echaremos 5 cucharadas de aceite del que tengamos y echaremos las gambas hasta que estas tengan color, lo que no será mucho más allá de dos minutos o tres. Después agregaremos a esa sartén el arroz y las dos cucharadas de soja. Removeremos todo bien durante un par de minutos.

Cuando lo tengamos tan solo tendremos que echar el resto de ingredientes, tortilla, jamón, guisantes y zanahoria y mirar el punto de la sal para dejarlo como a nosotros y nuestro acompañante de comida guste más.

Si os manejáis, lo mejor es tratar de comerlo con palillos, dando un aspecto más tradicional y estético al plato, si bien también podemos ponerlos para hacer la foto y rápidamente pasar al tenedor y al cuchillo para dar buena cuenta de un plato que, como decíamos al principio, buen puede resultar ideal para acompañar a una carne, un pescado o una ensalada, o para comer como plato principal.

Receta del arroz caldoso de pollo y verdura

No hay comida más española y más sabrosa que todas aquellas que integran arroz y algunos de los elementos más importantes de la enorme huerta que encontramos a lo largo y ancho de nuestro país.

Aprovechando estos dos elementos tan patrios como ricos y saludables vamos a tratar de enseñarles cómo realizar un auténtico arroz caldoso de pollo y verduras, paso a paso, de la manera más sencilla posible y para que puedan sorprender en casa un día cualquiera o con motivo de un día especial. Allá vamos:

Ingredientes para cuatro personas

200 g de pechuga de pollo
200 g de arroz
Caldo de pollo (4 veces el volumen de arroz)
1 diente de ajo
50 g de pimiento verde
50 g de pimiento rojo
100 g de tomate natural rallado
15 g de carne de pimiento choricero, aceite, sal y pimienta negra molida

Cómo preparar un arroz caldoso de pollo y verduras para cuatro personas

Una vez lo tenemos todo cortadito por partes, tanto el pollo como la verdura, en el caso de esta última a trozos pequeños será el momento de coger una cazuela donde se hará toda la receta. La idea es que sea amplia para que queda todo, teniendo en cuenta que además de los ingredientes necesitaremos espacio para todo el caldo sin que desborde cuando este hierva.

Dicho esto, cogemos la pechuga y la cortamos de forma uniforme al gusto mientras calentamos la olla con un poco de aceite de oliva donde sofreiremos después la carne hasta dejarla dorada por el exterior. Una vez la tengamos la sacaremos y la reservaremos en un platito.

Ahora es el turno de pelar y picar el diente de ajo y, después de echar un poco más de aceite al recipiente de turno, sorfeirlo, ojo, a fuego suave.

Lo mismo haremos con los dos pimientos que lavaremos y cortaremos para acabar soltándolos en la cazuela y que removeremos hasta que estén completamente pochados, algo que nos llevará unos diez minutos, aproximadamente.

Con esto también lito agregaremos el tomate natural rallado y la carne que extraigamos del pimiento choricero, mezclándolo todo de la mejor manera posible y sofriendo todo junto durante unos minutos hasta que el agua del tomate empiece a hervir un poco.

Cuando esto suceda habrá pues que agregamos el arroz y el pollo que teníamos reservado y removerlo todo muy bien. El último paso será el de agregar el caldo de pollo que iremos removiendo con todos los ingredientes hasta que este empiece a hervir, ya que cuenta entre en ebullición bajaremos la potencia a fuego medio para dejarlo entre 12 y 14 minutos sin dejar que se nos pegue el fondo.

Una vez pasado este tiempo será el momento de retirar la cazuela y colocar los platos a su alrededor. Mientras tanto, es recomendable que el arroz esté tapado para que repose durante unos cinco minutos. Cuando estos pasen ya podremos servirlo en un plato hondo y acercarlo a la mesa para hacer disfrutar tanto a nuestro paladar como al del resto de comensales. Una receta de diez.

Receta de la Mona de Pascua tradicional

La Semana Santa ya está a la vuelta de la esquina y, es el momento oportuno para enseñarles cómo hacer una mona de Pascua tradicional, paso a paso, para sorprender durante estas fiestas y disfrutar de una de las comidas más tradicionales que se expande a lo largo y ancho de la geografía española durante estas Pascuas.

Ingredientes para las monas de pascua

500 gramos de harina
1 sobre de levadura seca (alrededor de 12 gramos) o 25 gramos de levadura fresca
250 mililitros de leche templada
100 gramos de mantequilla fundida
80 gramos de azúcar
1 huevo
1 pizca de sal

Para pintar la masa de la mona de Pascua

1 yema de huevo
1 cucharada de leche

Para la decoración de la mona de Pascua

A elegir, entre anisetes, bolitas de chocolate, cerezas desidratas, almendras laminadas o huevos de chocolate.

Cómo preparar monas de pascua

El primer paso de todos pasa por colocar la harina en un recipiente hondo al que agregaremos la levadura seca mezclando bien todo con un tenedor para agregar después los ingredientes como son la mantequilla derretida en el microondas, la leche, el azúcar y el huevo, echando una pizquita de sal al final. Todo esto lo deberemos batir y, después, darle la forma circular con las manos dándole ya forma de mona.

Una vez lo tenemos será el momento de colocar un paño encima del bol y posteriormente hornear durante unos 25 minutos a 50 grados y con la puerta del horno sin cerrar dejando en la frontera una paleta de madera. Una vez esta se haya elevado y agrandado la tendremos. Quienes lo prefieran lo pueden hacer en el microondas durante unos 8 minutos a 85 vatios cubriendo el bol con un paño húmedo.

Una vez se ha levantado dividiremos la masa en las monas que deseemos hacer eligiendo también el tamaño. Ahora habrá que darle forma a estas monas y decorarlas finalmente. Cuando ya estén con la forma final les daremos otros 10 minutos de horno a 50 grados hasta que estas se vean ya hechas. Después tocará mezclar una yema con una cucharada de leche para pintar la mona y pasar a decorarlas.

El último paso será colocarlas ya decoradas durante 25 minutos a 200 grados hasta que las veamos doradas. Las sacamos del horno, les damos el último retoque y estarán listas para comer. Quien lo desee puede, además, colocarle algo de mantequilla, mermelada, queso o chocolate caliente para hacerlas aún más golosas y atractivas para los niños.

Sin duda, todo un manjar para pequeños y grandes que nos puede acompañar para el desayuno, la merienda y casi cualquier situación a lo largo de todas las jornadas que dura la Semana Santa y en la que es muy posible que acabemos compartiendo mantel con amigos y familiares. Tanto si es en casa como si tienes que llevarla, no dudes en sorprender con tu mona de Pascua casera. Para cualquier duda, no dudes en escribirnos o repasar algún videotutorial donde se expliquen visualmente estos pasos descritos en la presente entrada.

¡Felices Pascuas para tod@s… y buen provecho con la mona!

Receta del auténtico Cachopo de ternera asturiano

Una de las recetas más buscadas en los últimos tiempos en toda España es la del típico Cachopo de ternera asturiano. A mitad camino entre un San Jacobo gigante y un Cordon Bleu, este generoso plato se erige como una auténtica fuente de energía para los comensales que osen acabárselo.

Y es que cuando hablamos de Cachopo lo hacemos de dos filetes de ternera empanados rellenos de queso y jamón serrano que se fríe dejando el interior jugoso y de lo más apetecible. ¿El por qué del éxito? Prueben su sabor y en seguida lo entenderán.

Tomen nota porque aquí les vamos a dejar la auténtica receta asturiana del Cachopo de tercera para cuatro personas, explicada paso a paso.

Ingredientes para Cachopo de ternera para 4 personas:

4 filetes de ternera cortados dobles bien finos, tipo librillo para San Jacobo (unos 120 g. la unidad)
4 lonchas de jamón serrano (se puede sustituir por cecina)
8 lonchas de queso (Gouda, cheddar, gruyere, Edam y para los más queseros Cabrales)
Pimienta negra y sal (al gusto)

Para el rebozado:
100 g. de harina de trigo
2 huevos grandes y 200 g. de pan rallado

Guarnición:
4 patatas gallegas grandes

Opcional:
4 pimientos del piquillo
Aceite de oliva virgen extra suave (el necesario para freír)

Cómo se prepara el Cachopo asturiano, paso a paso:

Colocamos los ingredientes en tres platos separando la harina, el pan rallado y los dos huevos batidos que utilizaremos para el rebozado.

Una vez cortados los filetes bien finos en dos, que sean lo más iguales posible u los limpiemos bien, los aplanaremos para ablandarlos y extenderlos antes de salpimentarlos al gusto. En uno de los cortes colocaremos el jamón serrano y en la otra el queso, escogiendo aquel que más nos guste. Algunos gustan de colocar un piquillo abierto entre medias de los dos filetes que uniremos.

Para empanar el Cachopo en Asturias primero apretaremos bien los bordes de los filetes antes de hacerle el clásico rebozado con harina, huevo y pan rallado. Hay quien prefiere darle dos capas antes de freírlo. Si se quiere más crujiente se puede usar pan rallado y, antes de meterlos en la sartén, se recomendaría cerrarlos con un palillo

Para freír utilizaremos un aceite de oliva virgen extra suave que calentaremos previamente a alta temperatura para así conseguir un empanado crujiente en poco tiempo a fuego medio-alto. Cuando este esté tostado lo sacaremos. En 2-3 minutos por lado lo tendríamos listo.

Una vez frito, los secaremos con un papel absorbente y lo reservaremos hasta emplatar con la guarnición que, además de las patatas, deberá completarse con una salsa como la de Cabrales, Sidra o de tomate a la pimienta. Unas verduras a la plancha o alguno de los piquillos que nos han sobrado al ajillo también pueden ser la combinación perfecta par aun plato de diez.

Para beber, bien un vino tinto o una sidra se erigirían como el maridaje perfecto para un plato que, difícilmente, no gustará a todos los miembros de la familia. A disfrutar mucho cocinando… y ¡qué aproveche!.

Alimentación Consciente: Cómo mejor durante un retiro espiritual

Dicen los que la practican que la alimentación consciente es alimentarse para nutrirse. Una cosa es echarse cosas a la boca por pura gula y otra buscar qué alimentos, en qué cantidad, a qué horas o a qué ritmo la masticamos si queremos que nuestro cuerpo ayude a nuestra mente a encontrar el anhelado equilibrio.

Comer es un arte que nos exige prestar atención a todo el proceso. Desde la compra, buscando olores, sabores y texturas y, como no, también a una alimentación sana, equilibrada y sostenible con el medio ambiente. Si prestamos atención a esto y a cómo nos sienta cada alimento veremos cómo la comida tiene una relación directa con el bienestar físico y espiritual.

Nuestro cuerpo y nuestra mente están conectados y es por eso que todo lo que ingerimos tendrá consecuencias en nuestra mente, por lo que es capital prestar atención a qué comer y ser conscientes de qué es lo que estamos tomando en cada comida. Escuchar a la tierra, a nosotros mismos y buscar la armonía todos estos elementos para lograr el bienestar personal primero y con el planeta después es pues el objetivo de la alimentación consciente.

Entrando en detalle sobre alimentos concretos, cabe recordar que cada temporada tendrá los suyos, como también las cantidades y ritmos de masticado. En este sentido, más allá de los alimentos estacionales sobre los que asentaremos nuestra alimentación, deberemos saber que en verano las cantidades deben reducirse y el ritmo de masticado relajarse multiplicando cada masticar cuanta más comida tenemos delante.

La mayoría de practicantes de este tipo de alimentación recurren al vegetarianismo y al veganismo haciendo uso de alimentos ecológicos, locales y de temporada con fruta y verdura ecológica, frutos secos activados, y frutas secas y frescas, además de leches vegetales hechas en casa.

Es importante tener en cuenta que hay que comer sólo cuando el cuerpo nos manda señales de hambre. Así pues, el desayuno deberá esperar a ese momento dándole, preferiblemente, una pieza de fruta, una tostada con mermelada y un zumo licuado de fruta de temporada. A media mañana volveremos a acudir a una nueva fruta de temporada y algún zumo casero que podrá ser también de verdura o mixto.

Ya como comida fuerte las ensaladas con arroz o quinoa acompañada de olivas y verdura de la huerta ecológica nos prepararán para una crema leve, unas verduras al horno, un arroz vegano y algo de pan integral hecho en casa. Ya para acabar podemos disfrutar de un postre, siempre y cuando este no posea grasas trans, ni azúcar, ni lactora, ni gluten, ni se haya cocinado, optando por opciones caseras. Como es mejor quedarse con algo de hambre, tras el plato fuerte podemos dejar este para la merienda.

Ya para la cena podremos mezclar algo de pasta con frutos secos en pequeñas cantidades o una ensalada verde, en este caso sin postre para favorecer la digestión y el sueño. La alimentación consciente como ideal para encontrar el equilibrio entre cuerpo y mente durante un retiro espiritual.