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Cómo integrar ingredientes exóticos en nuestras recetas de siempre

Si algo ha traído consigo la globalización es la internacionalización de todo. Desde la información hasta la forma en la que las empresas expanden su producto y pasando por la forma en la que nos comunicamos en tiempo real con la otra parte del mundo.

Los viajes de bajo coste, la apertura de los mercados de todo tipo a nivel internacional y el acceso de la mayoría de nosotros a otras culturas ha provocado, entre otras cosas, que conozcamos otras formas de comer, cocinar y otros ingredientes que, poco a poco, siguen introduciéndose en los supermercados más variados.

Frutas exóticas, verduras que crecen en la otra punta del planeta o semillas que se recogen a decenas de miles de kilómetros son algún ejemplo de ello. Algunas de ellas incluso parece están ya adquiriendo cierto nivel de fama entre nuestras fronteras integrándose en muchos de nuestras recetas caseras.

Con el objetivo de acercar un poco más algunos de los productos más exóticos que ya se pueden encontrar en nuestro país y echar un cable para saber cómo poder integrarlos de la mejor manera en muchos de nuestros platos vamos a lanzar una serie de consejos que esperamos sean de ayuda.

El primero de ello es el okra, también llamado gumbo o incluso quingombó. Se trata de unas vainas verdes alargadas parecidas a las judías verdes y que bien podemos usarlas como tal. Aunque el sabor es más potente y, en cierta medida, distinto, destaca su capacidad para espesar cuando están a remojo. Es por eso que es ideal para usar en salsas y curries.

También podríamos incorporar a esta lista el azufaifo, conocido también jujube y como dátil chino. Estos frutos rojos son dulces y algo más ácidos que los dátiles normales. Ideales para incorporar a un kimchi, pero también para tomar como dulce de té o para agregar a una ensalada.

Otro de estos ingredientes bien podría ser el douchi. Unas habas negras fermentadas con sabor salado y especiado con un sabor similar al de la salsa de soja. Este le queda deliciosamente bien los guisos y sopas. Ojo, porque su sabor salado puede arruinarte el punto de sal. Con un guiso de seitán o con un tofu con caldo queda divinamente.

Qué decir de las bayas de Goji y de las que no deja de decirse que tienen multitud de propiedades buenas para la salud. Estas se pueden consumir tanto en ensaladas, como en batidos de frutas y verduras, como condimento de un arroz y hasta en pan, formando parte de la añadidura de nuestro pan casero. Una auténtica delicia que vale la pena tener cerca.

No podíamos acabar este artículo sin hablar de la quinoa. Este especie de cereal originario de Perú que bien se puede utilizar para una ensalada, para comer con pollo, para hacer un estupendo tabulé e incluso hasta unas galletas con quinoa. De nuevo, y como en los anteriores productos, un montón de propiedades interesantes que lo convierten en uno de los productos estrella.

¿Cuántas formas hay de cocinar un huevo?

Uno de los alimentos más consumidos en todo el mundo son los huevos. Sus alto nivel nutricional y las mil y una forma que existen para cocinarlos están detrás del éxito de este barato, noble y sabroso producto. Vamos a ver cuántas formas hay de cocinar un huevo.

Huevos duros
Calificado por algunos como el acompañamiento perfecto debemos saber que para que quede perfecto hay que controlar muy bien el tiempo de cocción. Este debe ser entre 10 y 12 minutos bajo el agua, con cáscara y una pizca de sal.

Huevos pasados por agua
Una de las recetas que todos hemos heredado es la de los huevos pasados por agua. A diferencia de los duros estos están casi líquidos. Para conseguir que quede perfecto se debe cocer con su cáscara y sal durante tres minutos.

Huevos ‘mollets’
Ni duros ni pasados por agua. En este caso, para lograr esa textura intermedia deberemos cocerlos en su cáscara y con un poco de sal durante cinco minutos. La textura final será con la clara cuajada y le yema líquida. Delicioso.

Huevos al plato
Unos de los más calóricos pero sabrosos son los huevos al plato. Estos se suelen hornear en una cazuela de barro pintada con mantequilla o margarina previamente. Una vez cascado el huevo y salpimentado al gusto lo acompañamos de tomate, jamón a taquitos, algo de queso rallado y unas pocas verduras picaditas. Lo ideal es sacarlo antes de que se tueste la yema.

Huevos poché
Probablemente la receta más elegante hecha con huevos. Para hacerlos debemos colocar agua y vinagre hirviendo en una cazuela y meter el huevo sin cáscara. Cuando esté cuajado por fuera y líquido por dentro lo sumergiremos en agua fría para quitarle la baba. Listo para comer.

Huevos fritos
La más fácil, sabrosa y calórica. Cualquiera es capaz de romper la cáscara y echar el huevo en una sartén. Eso sí, sacarlo sin romper la yema y con puntilla es otra cosa. La idea es echarlo con fuego fuerte para que los bordes se tuesten y la yema se quede poco hecha. Puede estar en poco más de un minuto.

Tortilla
La cantidad de tortillas que se pueden hacer son infinitas. España es un buen ejemplo de ello. Para conseguir la mejor tortilla debemos batir muy bien los huevos, salpimentarlos, echarlos en una sartén con un poco de aceite de oliva y agregar los ingredientes que se deseen. Con un chorro de leche queda más esponjosa.

Además de estas recetas internacionales, podríamos agregar decenas de recetas locales que las diferentes tradiciones de todo el mundo han ido cocinando con el paso del tiempo y con el huevo con protagonista. Desde comerse el huevo completamente crudo hasta dejarlo muy hecho en forma de arena hay un término medio. Si algo comparten todas estas opciones es el resultado final. Un sabor que gusta a todo el mundo y de lo más completo a nivel nutritivo. ¡Qué viva el huevo!

Los mejores ingredientes para cuidar nuestro cerebro

Cuidar la línea, el colesterol, la tensión… son una obligación de toda persona que quiera ir cumpliendo años en las mejores condiciones y con la ida de visitar el médico, únicamente, para visitar a un familiar o un amigo.

Sin embargo, es menos habitual preocuparse por incorporar a nuestra dieta sana según qué ingredientes que nos ayuden a mejorar nuestras habilidades cognitivas. Algo que podemos conseguir si incorporamos a nuestro día a día los siguientes elementos nutricionales. Vamos a verlos:

Frutos rojos: Además de excelentes para evitar problemas de próstata en los hombres son también ideales para reducir la inflamación cerebral, el efecto de toxinas en las neuronas y para facilitar la función cognitiva, el aprendizaje y la memoria. Así lo reza un informe publicado por Genes & Nutrition.

Cacao: No confundir con el chocolate ni con el que disolvemos en la leche. Hablamos de la semilla, cuyos últimos análisis parecen haber demostrado que, uno de sus componentes, como es el caso de los flavonoides ayudan a proteger y modular las neuronas, además de detener en parte los efectos sobre nuestro cerebro que tiene el paso del tiempo.

Nueces: El fruto seco rey de todos los que existen. Además de altísimos niveles de calcio -más de los que encontramos en la leche- está demostrado que su consumo regular, sobre unos 100 gramos al día, reducen el efecto tóxico en las neuronas, favorecen la señalización interneuronal y paralizan el estrés oxidativo, según un artículo publicado en el famoso The Journal of Nutrition.

Pescado Azul: Además de como fuente indispensable de Omega 3, los pescados azules, y más concretamente los más grasos, son recomendados para favorecer la neurogénesis y el aprendizaje, tal y como recoge en su interior uno de los números de Brain Research. Los ácidos de estos pescados son, además, ideales, para ayudar en el desarrollo del cerebro en los bebés.

Leche fermentada: Más allá de los conocidos efectos intestinales que tiene, el consumo de la leche fermentada de manera habitual tiene consecuencias de lo más positivas para la función cerebral. Algo que ha demostrado un grupo de investigadores de la prestigiosa universidad estadounidense de UCLA.

: Perfectos para ayudar con la digestión, para regular la temperatura corporal y para modular las funciones de nuestro cerebro. Si hablamos de té verde, y de uno de sus componentes, el epigalato de catequina, lo hacemos también de la función protectora que este tiene y que puede llegar a reducir los daños en caso de un ictus.

Como ven, ingredientes o elementos con los que podemos potenciar nuestra actividad cognitiva, retrasar la aparición de los síntomas de deterioro neuronal propios del paso del tiempo y hasta reducir la presencia de enfermedades y sus efectos es posible a través de una alimentación encaminada a ello.

Todos estos productos, de lo más sanos, son de lo más complementarios en cualquier tipo de dieta, por lo que su consumo de forma regular es de lo más recomendable según los distintos estudios médicos consultados y mencionados en esta entrada.

10 comidas o alimentos prohibidos en el mundo II

Si la pasada semana les presentamos cinco sorprendentes alimentos o comidas cuya comercialización, importación, venta o consumo están prohibidos en uno o varios territorios, esta semana les traemos cinco más que a buen seguro, y como ocurriera con los primeros cinco, sorprenderán a muchos de nuestros lectores. A continuación, cinco manjares que no se pueden degustar por tan distintos como polémicos motivos. Tomen nota:

Lácteos… sin pasteurizar: Aunque por aquí es de lo más habitual, todo lo que suene a leche cruda y derivados de esta está completamente prohibido comercializarse en países como Canadá o Australia, además de en un puñado de estado de los Estados Unidos. Las razones que alegan son la presencia de patógenos que califican de dañinos y que consideran están detrás de enfermedades como la listeriosis o derivados de la salmonella.

Casu Marzu: Probablemente el queso más ‘asqueroso’ de mundo, y delicioso para los habitantes de la isla de Cerdeña, en Italia. Conocido por ser fermentado al aire libre posee en su interior larvas de mosca que se pueden encontrar vivas durante su ingesta. Como se pueden imaginar la Unión Europa no ha cedido a las presiones que hablaban de tradición milenario y ha prohibido completamente su venta, si bien se sigue elaborando de forma casera.

Baba rosa: Aunque muchos no lo sepan son muchos los productos cárnicos elaborados con deshechos de animales de los que se ha aprovechado alguna otra zona. Pues bien, cuando estos deshechos se somenten a distintos tratamientos químicos para elaborar un nuevo producto o subproducto se considera baba rosa. Prohibido en la Unión Europea, lo puedes encontrar en Estados Unidos, siendo uno de los ingrediente principales de las hamburguesas, las y otros embutidos.

Caviar de beluga: Pocos alimentos están más y mejor considerados por los gourmets que el caviar de beluga. Las huevas de este animal no un bien muy preciado en casi todo el mundo por su excelso sabor, si bien algunos países como Estados Unidos lo declararon hace un tiempo después de que los países que colindan con el Mar Caspio y el Negro, donde hay una mayor presencia de este pescado, lo declararan en peligro de extinción.

Envasados y procesados: En principio no debería haber nada malo que llevase a la prohibición a estos productos de no ser por los colorantes artificiales que se les adhieren a muchos de ellos. Muchos de los alimentos de color rojo, amarillo o azul, como sucede con caramelos o gelatinas, por ejemplo, y que tanta aceptación tienen en lugares como EEUU, están completamente prohibidos en otros lugares más cercanos como lo son Austria y Noruega donde aseguran ceñirse a los resultados de distintas investigaciones que los califican como “nocivos”.

Como ven, la lista de productos prohibidos varía en función de los países y de las reglamentaciones de cada nación o unión de países. Una curiosa realidad que nos lleva a preguntarnos si no sería necesaria una reglamentación a nivel mundial, o al menos en los países occidentales. Nada malo para un país puede serlo bueno para otro.

10 comidas o alimentos prohibidos en el mundo

No todos los alimentos ni todos las comidas gozan de la misma popularidad en todos los rincones del planeta. De hecho, el consumo de ellos está terminantemente prohibido en algunos lugares por muchas y curiosas razones. Aquí os contamos las más impactantes.

Pez globo: Uno de los pescados más sabrosos del mundo tiene un problema que le persigue desde su descubrimiento: Si no se corta bien este libera una serie de fluidos tóxicos capaces de provocar la muerte en los seres humanos. Tal es el riesgo que se corre que ni en ningún país de Europa ni en toda China se puede comercializar ni mucho menos vender o cocinar este producto. Eso sí, si estás empeñado en comértelo podrás hacerlo en Japón donde está considerado una de las mayores delicatessen de la gastronomía nipona. Tranquil@ que los cocineros que lo preparan deben tener una licencia para ello.

Samosas: Las empanadillas más famosas de toda Asia y que son religión en India, Pakistán y Tíbet, además de en el Cuerno de África están prohibidas en Somalia, uno de los países, curiosamente, con mayor índice de pobreza y de desnutrición. Este aperitivo sencillo elaborado con una masa frita y rellena con carne o verduras hace tiempo que no se puede comer en uno de los países que más lo consumían a raíz de una interpretación islamista que ve en su forma triangular una emulación de la Santísima Trinidad.

Foie Gras: Una de las mayores delicatessen francesa es también uno de los alimentos más polémicos debido al maltrato animal al que se someten a los patos o los gansos para preparar su hígado a través de la sobrealimentación antes de ser consumido. Como consecuencia de las necesarias malas prácticas para obtener el foie grass ya son alrededor de quince los países que no permiten su consumo. Alemania, Argentina, India, Israel, Italia y Gran Bretaña son un ejemplo.

Haggis: El plato tradicional escocés es también ya parte de la gastronomía del Reino Unido en general. Elaborado con cordero u oveja asados mezclados con cebollas picada, harina de avena y especias se mete en una bolsa hecha con el estómago del animal y se cuece allí durante horas. Raro pero delicioso, a pesar de que en Estados Unidos esté prohibida su importación al contar entre sus ingredientes con el pulmón ovino, no legalizado para su consumo en este país.

Salsa de tomate: Quizás la prohibición más llamativa de todas las de la lista. A pesar de consumirse en grades dosis en casi todo el mundo no se puede servir en ninguno de los salones comedor de las escuelas de primaria y secundaria Francia. En este caso se alega la necesidad de promulgar e incitar a una alimentación sana que no entre en conflicto con la sana y reconocida gastronomía francesa. La trampa que muchos de estos centros hacen servir para colarla en sus menús, a petición de los más pequeños, es que sí se puede servir siempre y cuando se haga sobre las patrias patatas francesas.

Cinco alimentos cargados de proteínas para veganos

Cada vez son más las personas que deciden alejarse para siempre del consumo de carne, tanto por motivos relacionados con la conciencia como consecuencia de un giro de vida en busca de unas rutinas más sanas y que cuiden más su salud.

Y es que, en este sentido, a pesar de lo que muchas personas entienden sucede con los vegetarianos o los veganos, a los que consideran como “infraalimentados” o con muchas carencias como consecuencia de la supresión de la carne y todo lo que esto supone, existen cada vez más sustitutivos capaces de proporcionar las mismas cantidad, sino más, de proteínas y grasas que las carnes.

Eso es precisamente lo que queremos hacer en este post, poner el foco sobre cinco alimentos cargados de proteínas para veganos que introducir en la dieta si se quiere tener una alimentación tan sana como completa.

El primero de ellos es, quizás, el que más veganos rechazarán dado que los más estrictos, como puedan ser los crudiveganos o los frutívoros, lo tienen completamente prohibido y fuera de su dieta. Hablamos de los huevos, cuya fuente proteica es casi inagotable. Nada más y nada menos que seis gramos de proteína por unidad de media. Si tenemos en cuenta que es la yema la que contiene una mayor cantidad de contenido genético, es importante saber que, consumiendo sólo la clara del hueco, estaremos obteniendo 3,6 gramos de proteínas por cada clara consumida. Ahí es nada.

El segundo es el tofu, también conocido como el queso de los vegetarianos. Dado que los veganos tienen apartado el consumo de la leche por tratarse de un derivado animal, este queso de soja es capaz de proporcionar, atentos, el doble de proteínas que la leche de vaca pero, y aquí viene lo mejor, dejando por el camino un reguero de calorías mucho más bajo que la leche vacuna. Sin duda, un must dentro de cualquier menú vegano.

Qué decir del tercero, los hongos, una fuente inagotable de proteínas que se ha erigido para muchos veganos en el ingrediente ideal para sustituir en aquellas recetas sabrosas que integran carne al producto cárnico por el del reino fungi. Entrando en detalle, los champiñones y portobellos puede, además, sustituir también a la carne en cuanto a contenido proteínico se refiere, ya que proporcionan una media de 3.81 gramos por cada 100 gramos de estos hongos. Más allá de su espectacular sabor son también una fuente inagotable de vitaminas y minerales.

Otro de los ingredientes que no pueden faltar en el día a día de un vegano son los frutos secos. Considerados como el alimento más completo a nivel nutritivo para tomar entre comidas, es ideal para condimentar ensaladas y batidos, además de para elaborar tus propias remesas de leche o de quesos veganos. Además de grasas buenas e hidratos de carbono, también tienen un alto contenido en Omega 3, que habitualmente encontramos en muchos pescados.

Por último queremos poner el foco en los deliciosos y proteínicos frijoles y legumbres. Más allá de la cantidad de proteínas que tienen son también ricos en fibra , vitaminas, hierro, ácido fólico, calcio, potasio, fósforo y zinc. Casi nada.

Comida India: Qué pedir para disfrutar al máximo y no morir de picante en el intento

Si hay una comida que cada vez está más de moda esa es la india. La gran variedad de sus platos en función de las decenas de regiones de su amplio país, la infinita gama de especias utilizadas en sus platos y lo sabrosas de sus milenarias recetas tienen la culpa. El exotismo tiene el resto.

Es por eso que, para los menos duchos en la gastronomía india y más curiosos gastronómicamente vamos a tratar de introducirlos en la apasionante y casi infinita comida del país asiático que tanto adeptos cosecha en todo el mundo.

Lo primero que debemos saber de la comida india es que allí, a diferencia de en los países occidentales, no hay entrantes, primeros, principales… ni platos propios. Toda la comida que se pone encima de la mesa tiene el mismo rango y toda se comparte. Algo que ahora seguro explica muchas de tus dudas.

Si hay una comida que más o menos se extiende a lo largo y ancho del subcontienente indio esa es el thali. Una especia de menú degustación de salsas especiadas que se acompañan de arroz y que se sirven sobre hoja de banano. Obviamente, toco con las manos.

Al lado de este menú degustación que estamos elaborando colocaríamos un plato de samosas, que no son más que empanadillas indias con carne o verduras y unas pakoras, que serían como unos buñuelos de verduras especiados que son ideales para complementar con algo más sólido el thali.

Si hay un plato especialmente sabroso es el humilde dal, o guiso de lentejas picante que es toda una delicia y que en su versión makhani es toda una gozada. Otros platos vegetarianos -la mayoría lo son porque el país lo es en su gran mayoría- son el aloo gobhi, o curry de patatas y coliflor, y el okra o judía verde.

Los lácteos son otro de los complementos habituales en sus salsas como sucede en el paneer palak, un guiso de espinacas. Ante la ausencia de ternera, prohibida en la mayoría de lugares, el consumo proteínico recae sobre el cordero y el pollo, ya que el cerdo también es una rara avis, sobre todo en la zona norte del país y en la frontera con Pakistán a través de Kachemira.

Es allí donde sirven el rogan josh, un guido de cordero espectacular que vale la pena probar. Los amantes del pescado y el marisco lo podrán encontrar, sobre todo, en la zona del Golfo de Bengala donde uno de sus platos estrella es el narial jhinga que puede llevar gambas o pescado con curry y leche de coco.

Picante, más o menos, pero picante

El naan bread, hecho en horno, las especialidades tandoori, también al horno y las masalas -mezclas de especias- no pueden faltar junto al pan en una comida elaborada con un alto nivel de especias picantes para un paladar español. De hecho, en la mayoría de ocasiones, cuando pidamos un plato ‘nada picante’ encontraremos uno que lo será en menor grado pero lo seguirá siendo. No saben cocinar sin él y debes tenerlo claro antes de sumergirte en esta comida. Vale la pena.

Época de matanza: Así se hace de manera tradicional, paso a paso

De la mano del invierno, en muchos pueblos de España, y también de los países europeos, llega el momento de hacer la matanza. Es decir, el sacrificio -en España principalmente de cerdos- de animales después de que estos hayan alcanzado la madurez para la elaboración de alimentos que surtan a las familias durante todo el año.

Una tradición que tiene tres fases necesarias antes de que lleguen las delicias cárnicas a la mesa. La primera, la del engorde, en la que los porcinos pasan de la lactancia a alimentarse durante varios meses, en función de para lo que vayan a ser utilizados a la postre, y que se suele situar en los diez meses.

Ya en la segunda será cuando se sacrifique a los animales y que durará alrededor de dos o tres días y en la que vamos a poner el foco. Y es que tradicionalmente se aprovechaban los días previos para avisar a la familia y congregarla a la mesa para el gran momento, llamándose al mejor matarife y afilando los cuchillos empleados el día D a la hora H.

Temprano, después de un buen desayuno, el maratife agarra con un gancho al animal del pescuezo y le lleva a la sala donde aguarda la familia para atar, aguantar su intento de escapada y recoger la sangre que este vaya dejando durante el proceso de sacrificado. De esta sangre se sacará lo necesario para el embutido no dejando que esta se cuaje removiéndola.

Ya sin sangre, es el momento de quemarle el pelo y abrirlo en canal, retirándose posteriormente las vísceras en un momento de los más desagradables ya que el olor de el estómago y los intestinos mientras se lavan, son de lo más fuertes para los menos duchos en estos asuntos. Después de que el veterinario dé el visto bueno, será el momento de despedazarlo para aprovecharlo entero.

Mientras que los jamones y las paletillas se salarán, se adobarán los lomos, se sazonarán los chorizos con sal y pimentón y se sazonará el tocino. Los chorizos con carne picada y la morcilla con sangre y cebolla o arroz se realizará a los dos o tres días introduciéndola en la tripa limpia del animal. Los ahumados, como las morcillas, serán expuestos al humo.

Jamón de Guijuelo ibérico de bellota Joselito

Cebado, matanza y curado: Así se elabora el embutido

Por último llegará la fase del curado, que se producirá mayoritariamente en salazón y dejando que el aire y el tiempo pongan de su parte para curar las piezas llegando en muchos casos a dejarse durante años antes de retirarse de donde se han colgado de un alto para consumirse.

Es entonces, cuando ha acabado la curación, cuando está listo para ponerse encima de la mesa y, acompañados de un cuchillo, un tenedor y algo de pan, dar buena cuenta de un proceso ancestral que dura varios días y que tiene lugar en invierno en muchas poblaciones de España, y de todo el viejo continente. El resultado, ya lo saben, una exquisitez de primer orden.

Los mejores alimentos antioxidantes de la cesta de la compra

Uno de los pilares alimenticios de la nueva y maravillosa moda que es la vida sana es, sin duda alguna, la introducción en la dieta diaria de alimentos antioxidantes.

Una serie de alimentos que, además de ayudarnos a mantener un aspecto mucho más juvenil, a través de las propiedades que tienen contra el deterioro de la piel, también ayudan a retrasar el deterioro de tejidos y órganos, por lo que se podría decir que nos ayudan de manera determinante a mantenernos jóvenes, también por dentro.

Es por eso que cada vez más médicos nutricionistas y dietistas están incorporando a sus dietas una mayor presencia de alimentos antioxidantes, quienes son ya sinónimo de buena salud por su bajo nivel calórico y alto nivel nutritivo y vitamínico que nos obliga a todos a tenerlos muy presentes en nuestro día a día.

Si además tenemos en cuenta que estos son una de las mejores medicinas, compaginándolos con una dieta sana y equilibrada, para prevenir enfermedades graves, tomar nota de los cinco alimentos que aquí os vamos a proponer como los mejores antioxidantes que debes sumar a tu cesta de la compra aún cobra una mayor importancia:

El primero de todos el Brocoli. Probablemente el alimento con más y mejores propiedades de todos los que existen sobre la faz de la tierra. Con un altísimo nivel en vitamina C y fitonutrientes de primer orden es el que no puede faltar entre dos y tres veces a la semana en ninguna dieta.

Si antes hablábamos del alimento estrella, ahora lo vamos a hacer de la infusión con más propiedades antioxidantes que existe, el té verde. Entre sus beneficios está la rebaja de los niveles de colesterol y un buen número de propiedades que ayudan a prevenir enfermedades graves.

Qué decir del tomate. El fruto que viene cargado de licopeno y que se erige como uno de los mejores antioxidantes, amén de otros tantos componentes que hacen las veces de antioxidante sin aportar apenas calorías a sus consumidores.

De vuelta a las verduras, que deberían ser la base de nuestra alimentación, las zanahorias son una fuente altísima de beta-caroteno, además de antioxidantes que producen vitamina A en nuestro cuerpo y que ayudan a mejorar la piel, la visión y a prevenir la aparición de tumores cancerígenos.

Por último, queremos aquí también poner el foco sobre una fruta tan socorrida en nuestro país como beneficiosa para mantener la salud a raya como es la uva. Sus polifenoles y flavonoides, de los que hay hasta rabiar en cada unidad, mantienen a raya el colesterol ayudando a prevenir distintas enfermedades cardiovasculares.

Además de estos cinco alimentos de altura para prevenir enfermedades y altos en antioxidantes, en nuestra dieta tampoco deberían faltar todos los familiares de las coles, las manzanas, las nueces, las frutas de color rojizo y el agua como elemento clave para acompañar todas nuestras comidas. Si conseguimos introducir todo esto en nuestra dieta, estaremos en el camino de la dieta sana… y previniendo el envejecimiento de todo nuestro organismo.

Varios alimentos comunes en nuestra dieta están en peligro de extinción

Como le sucede a las especies animales, los alimentos también viven ciclos de vida con épocas de apogeo y, en el peor de los casos, de desaparición. Eso es lo que está sucediendo con cada vez más más productos habituales en nuestras despensas y que podrían acabar desapareciendo en no tanto tiempo.

Ese es el caso de una serie de alimentos que, como consecuencia del cambio climático, la aparición de nuevas plagas incontrolables y el uso de pesticidas cada vez más químicos están a punto de desaparecer, al menos tal y como los conocemos actualmente.

Uno de los que más alarma está generando es el plátano. La plaga de hongos conocida como ‘el mal de Panamá’ está alcanzando cada vez más cosechas de todo el mundo en una de las frutas con más propiedades y más consumidas en todo el planeta. La resistencia de este hongo a los fungicidas amenaza con acabar con todos los plátanos en apenas unos años.

No menos alarmante puede ser la desaparición de la semilla del cacao. La subida progresiva de las temperaturas como consecuencia del cambio climático está afectando de manera muy seria a las plantaciones del elemento base con el que se elabora el chocolate. Tremendamente sensible al calor, cada vez son más las plantaciones que se ven afectadas en cantidad y calidad a raíz del aumento de la temperatura global.

Otro de los alimentos comunes en nuestras despensas y que podría acabar por extinguirse en cuestión de pocos lustros es la miel. La desaparición paulatina de la población mundial de abejas es un mal del que se lleva hablando mucho tiempo y, si esto sucede, como consecuencia del cambio climático o como consecuencia de la aparición de especies invasoras la miel dejará de existir en ese mismo instante.

De la misma forma que estos alimentos, otras tantas frutas tropicales están sufriendo las consecuencias del aumento de casi medio grado cada pocos meses que está padeciendo el mundo dejando muchas de las cosechas inservibles, cuando no acelerando los procesos de plantación y recogida con una merma de calidad considerable en muchas de estas frutas.

Parece que tanto en el caso de las frutas como en el de las verduras, la población mundial está condenada a acabar echando mano de los invernaderos y de los alimentos surgidos de los laboratorios en detrimento de las huertas, cada vez más amenazadas en todo el mundo.

El cambio climático, un proceso irreversible

En este sentido, España, un país con una dieta cargada de frutas, verduras y de alimentos de la huerta, puede ser una de las grandes afectadas por esta merma paulatina de la calidad de muchos de los productos que tenemos integrados en nuestra dieta, y de la desaparición de algunos de ellos.

La futura desaparición de alimentos es una realidad como lo es cambio climático y todos debemos tomar conciencia de ello. En nuestras manos está revertir o acelerar el proceso… y asumir las consecuencias que se puedan devengar de lo que muchos científicos ya califican como un “proceso irreversible”.