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La importancia de la buena imagen del servicio en la hostelería

A veces no basta con que las cosas sean buenas, sino que además de serlo deben parecerlo. Algo que se antoja imprescindible en los sectores en los que se trabaja con un materia tan delicado como lo es, por ejemplo, la comida en el sector hostelero.

Es por eso que la buena imagen del servicio en la hostelería es capital. Esta, al igual que sucede con el letrero, el propio local o la carta es lo primero que ven los clientes que se acercan a ver si les convencemos con nuestra propuesta actuando como tarjeta de presentación de nuestra filosofía que se debe traducir, a la postre, en una experiencia que invite a volver a nuestros comensales.

Así pues, dependiendo del tipo de local de restauración con el que contemos, será imprescindible que tanto el servicio como la cocina dispongan de unos atuendos lo más presentables y acordes con aquello que queremos transmitir a nuestros clientes y potenciales clientes.

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Ropa para camareros y cocineros

En este sentido, mientras que, por ejemplo, en un chiringuito de playa se puede echar mano de una camiseta -siempre corporativa- y un pantalón corto a juego que haga más llevadero el trabajo del servicio, en una cafetería o una cervecería de ciudad se podrá optar por un polo serigrafiado con los motivos de nuestra marca y en un restaurante se deberá echar mano de una camisa, un pantalón y unos zapatos, cuando no un chaleco, una pajarita o una corbata, si así lo exige nuestra propuesta.

De la misma forma, en el caso de que dispongamos de una open kitchen, tanto en un chiringuito como en un restaurante -siendo una de las grandes tendencias de los últimos tiempos-, el equipo de cocina deberá trabajar debidamente uniformado y luciendo los colores y los motivos que más se amolden a la imagen que queremos ofrecer a nuestros comensales.

Tipos de uniformes para la restauración

Teniendo en cuenta que cada vez son más las posibilidades a la hora de uniformar al servicio y al equipo de cocina, dependiendo de las temperaturas a las que estén estos sometidos, las posibles alergias de los trabajadores y también, claro está, el deseo estético del propietario, se podrá optar entre distintos materiales, de igual forma que es posible elegir entre distintas formas y cortes para cada prenda.

Lo que durante mucho tiempo parecía reservado a locales de cierto nivel se ha convertido de un tiempo a esta parte en una necesidad para los propietarios de locales de restauración una vez los clientes, cada vez más exigentes, se han acostumbrado a que un buen servicio empieza en una buena imagen de quienes les atienden, ayudándoles en muchos casos a detectar antes de entrar a un local si es aquello que estaban buscando.

En este asunto, como en otros tantos campos, no debe haber margen a la improvisación. La diferencia entre el éxito y el fracaso de un proyecto empresarial en un contexto de una competencia cada vez mayor y más centrada en los pequeños detalles está precisamente en eso, en los pequeños detalles.

Así funcionan las cocinas con iluminación LED

Dicen los diseñadores de interiores que toda casa que se precie debe tener un correcto equilibrio entre la luz natural y la artificial, jugando con diferentes claridades en función de si es decorativa o iluminativa. Es decir, de si es para alumbrar zonas de la casa o si la vamos a necesitar para poder hacer vida en los distintos departamentos que componen un hogar.

En el caso de la cocina no hay lugar a dudas. Si hay un departamento en una casa que exija una buena iluminación por encima del resto esa es aquella en la que manipulamos alimentos, utilizamos elementos cortantes, echamos mano a maquinaria de cocina o leemos tanto etiquetas, como recetas o fechas de caducidad varias, a menudo en un tamaño llamativamente pequeño.

Es por eso que una de las zonas en las que debemos poner especial fijación a la hora de iluminar son las cocinas apuntando con los focos de luz tanto a la zona de cocinado, como a la de la manipulación de los alimentos y la mesa de comida, en el caso de aquellos que incorporen en esta habitación la mesa en la que realizarán la mayor parte de sus ingestas.

Cuando se trata de iluminar hay que tener en cuenta varios factores. Por un lado, el relacionado con la potencia de la iluminación. En este caso, al tratarse de un recoveco especial, utilizaremos las bombillas o tubos de mayor alumbrado. De ahí que es importante contar con artefactos de iluminación que transformen la electricidad que consumen mayoritariamente en luz.

Es por eso que se antoja especialmente importante contar con bombillas de iluminación LED dado que son aquellas que más electricidad transforman en luz y menos pierden en calor. Al contrario de lo que sucede con las incandescentes, cada vez menos usadas por este y otros motivos.

Otro de los asuntos que cabe tener en cuenta a la hora de iluminar la cocina, dado que va a ser el lugar con más alumbrado de la casa, es el coste que este puede tener. Algo a lo que nos ayudará sobremanera contar con bombillas LED, cuyo precio es similar al de las incandescentes y halógenas y que, sin embargo, dado que son las más eficientes transformando energía son las que menos malgastan nuestra inversión energética. De la misma manera es importante saber colocarlas bien y, si se trata de ojos de buey, enfocar con precisión a las zonas donde vamos a estar trabajando.

Por último, el otro punto que cabe tener muy en cuenta en la labor de iluminar una cocina es el que está relacionado con el mantenimiento. Un capítulo en el que, de nuevo, gana la iluminación LED al erigirse en comparación en el resto de opciones en la más cómoda dado que se trata de artefactos fiables y cuya vida se alarga por encima de sus competidoras.

Con esto parece claro que la mejor elección a la hora de iluminar una cocina pasa por apostar por la tecnología LED acompañado de una buena colocación y enfoque de los alumbradores.

Cómo integrar ingredientes exóticos en nuestras recetas de siempre

Si algo ha traído consigo la globalización es la internacionalización de todo. Desde la información hasta la forma en la que las empresas expanden su producto y pasando por la forma en la que nos comunicamos en tiempo real con la otra parte del mundo.

Los viajes de bajo coste, la apertura de los mercados de todo tipo a nivel internacional y el acceso de la mayoría de nosotros a otras culturas ha provocado, entre otras cosas, que conozcamos otras formas de comer, cocinar y otros ingredientes que, poco a poco, siguen introduciéndose en los supermercados más variados.

Frutas exóticas, verduras que crecen en la otra punta del planeta o semillas que se recogen a decenas de miles de kilómetros son algún ejemplo de ello. Algunas de ellas incluso parece están ya adquiriendo cierto nivel de fama entre nuestras fronteras integrándose en muchos de nuestras recetas caseras.

Con el objetivo de acercar un poco más algunos de los productos más exóticos que ya se pueden encontrar en nuestro país y echar un cable para saber cómo poder integrarlos de la mejor manera en muchos de nuestros platos vamos a lanzar una serie de consejos que esperamos sean de ayuda.

El primero de ello es el okra, también llamado gumbo o incluso quingombó. Se trata de unas vainas verdes alargadas parecidas a las judías verdes y que bien podemos usarlas como tal. Aunque el sabor es más potente y, en cierta medida, distinto, destaca su capacidad para espesar cuando están a remojo. Es por eso que es ideal para usar en salsas y curries.

También podríamos incorporar a esta lista el azufaifo, conocido también jujube y como dátil chino. Estos frutos rojos son dulces y algo más ácidos que los dátiles normales. Ideales para incorporar a un kimchi, pero también para tomar como dulce de té o para agregar a una ensalada.

Otro de estos ingredientes bien podría ser el douchi. Unas habas negras fermentadas con sabor salado y especiado con un sabor similar al de la salsa de soja. Este le queda deliciosamente bien los guisos y sopas. Ojo, porque su sabor salado puede arruinarte el punto de sal. Con un guiso de seitán o con un tofu con caldo queda divinamente.

Qué decir de las bayas de Goji y de las que no deja de decirse que tienen multitud de propiedades buenas para la salud. Estas se pueden consumir tanto en ensaladas, como en batidos de frutas y verduras, como condimento de un arroz y hasta en pan, formando parte de la añadidura de nuestro pan casero. Una auténtica delicia que vale la pena tener cerca.

No podíamos acabar este artículo sin hablar de la quinoa. Este especie de cereal originario de Perú que bien se puede utilizar para una ensalada, para comer con pollo, para hacer un estupendo tabulé e incluso hasta unas galletas con quinoa. De nuevo, y como en los anteriores productos, un montón de propiedades interesantes que lo convierten en uno de los productos estrella.

Los principales tipos de pasta italiana

Aunque algunos no suelen salirse del spaguetti y del macarrón lo cierto es que los tipos de pasta que existen en Italia se cuentan por docenas. Si bien es cada vez más sencillo encontrar nuevos tipos en los supermercados no lo es tanto saber cómo diferenciar una y otra. Vamos a ver los principales tipos de pasta existentes en Italia.

Pastas largas

Spaghetti: Alargados como varillas y de forma circular son, probablemente, los más famosos.

Tagliatelle: Muy parecidos a los spaguetti pero planos y de unos 7 u 8 milímetros de ancho.

Tagliolini: Fideos de unos de 2-3 milímetros de ancho al huevo. Son más gruesos que el capellini y más angostos que los tagliatelle.

Tagliatellini: La versión más fina y reducida de los tagliatelle.

Fettucine: Fideo plano y alargado elaborado con huevo y harina.

Vermicelli: Conocidos como fideos chinos. Suelen estar hechos a base de harina de soja.

Capelli d’angelo: Cabello de ángel. El tipo más fino de todos

Bucatini: Del italiano buco, o agujero, es también llamado foratini. Como el spaguetti pero con un agujero longitudinal a través de él.

Linguine: Como un spaguetti aplastado.

Bavette: también conocido como trenette es ligeramente más ancho que el linguine.

Pastas cortas

Orecchiette: Pequeños cuencos que recuerdan a una oreja del tamaño de un pulgar.

Macaroni: El macarrón español. Acabado en un corte diagonal y sin rallas en su cuerpo.

Penne: Como el macaroni o macarrón, pero de un tamaño inferior. En España también se le conoce como pluma.

Rigatoni: Parecido a un macarrón, pero más grande, con un agujero más ancho y con un acabado en corte horizontal, además de con rallas en su superficie.

Tortiglioni: Parecido al rigatoni con estrías ondulares en su superficie. Algp más corto que este y con un diametro inferior.

Farfalle: Más conocidas en españa como pajaritas.

Fusili: Conocidas como hélices o espirales.

Manicotti: Con forma cilíndrica, no se sellan en los extremos. Suele rellenarse con quesos y carnes o espinacas y se cubre con salsa.

Gnocchi: Pasta realizada a base de puré de patata y harina con forma ovalada.

Pasta rellena:

Ravioli: Paquetitos cuadrados de pasta rellenos de carne, pescado, jamón o queso.

Agnolotti: Pequeñas empanadillas rellenas, parecida a los ravioli pero con borde cuadrado. Se suele rellenar con carne y vegetales.

Tortellini: Pasta rellena con forma de nudo y suelen rellenarse de carne y parmesano.

Cappelletti: Tiene forma de sombrero y, como los tortellini, se sirve con caldo. Nunca en seco.

Panzerotti: Se trata de un tipo de pasta rellana en forma de media luna.

A pesar de lo que pudiera parecer, en esta lista solo hemos detallado aquellos tipos de pasta más comunes y presentes en el día a día de las principales tradiciones gastronómicas del país transalpino. Los tipos de pasta, ya sean cortas, largas o con relleno, son muchísimas y en Italia hay auténticos templos de la pasta que cuentan con cientos de referencias. Si les gusta la pasta, tienen un tiempo para probarlos todos.

10 cócteles que no pasan de moda

El calor aprieta fuerte y las horas de sol siguen invitando a pasar la mayor parte de nuestro tiempo libre al aire libre disfrutando de un rato agradable con nuestra pareja, amigos o familiares ya sea en casa o fuera.

En este contexto si hay algo que apetece más que nunca es cambiar las tradicionales copas por los cócteles típicos de esta época del año. Cócteles que, en el caso de los clásicos, tienen una historia detrás y un acto casi litúrgico para su preparación. Vamos a ver aquí cómo preparar algunos de ellos en casa para cuando nos entre el “picorcito” veraniego.


Margarita

Ingredientes para una copa:

Media onza de tequila
Media onza de triple seco
2 onzas de zumo natural de limón
1 onza de zumo natural de lima
1 rodaja de lima
1 onza de hielo picado o cortado

Preparación:
Todos los ingredientes citados anteriormente se vierten en una coctelera Manhattan y se mezclan agitando fuertemente durante 10 segundos. Se cuela y se sirve en una copa de margarita. Para decorar cortaremos una rodaja de lima y haremos una mezcla de azúcar y sal para el borde de la copa. Listo para disfrutarlo.

Martini

Ingredientes para una copa:

70 ml de Martini extra seco
140 ml de jugo de manzana
1 rodaja de limón
1 oliva o aceituna
2 cubitos de hielo

Preparación:
Coge un vaso manhattan, el tradicional para consumir martini, coloca los dos cubitos de hielo y agrega el Martini. Después agrega el zumo de manzana hasta el borde. En cuanto a la decoración no puede faltar la tradicional oliva o aceituna pinchada por un palillo.

Tequila Sunrise

Ingredientes para una copa:

2 onzas de tequila
4 onzas de jugo natural de naranja
Tres cuartos de onza de granadina
Hielo picado

Preparación:
Tomamos una copa de champán y vertimos el hielo en el fondo. Después le agregamos el tequila y posteriormente la granadina. Se completa hasta el borde del vaso con zumo de naranja natural. Antes de tomarlo debemos removerlo dando una sola vuelta completa con una cucharilla larga y fina. Para decorar colocaremos una cereza roja cortada sobre el borde del vaso.

Daiquiri

Ingredientes para una copa:

Media taza de pulpa de fruta a elegir
2 onzas de ron (hay quien también prepara este clásico con vodka o ginebra)
1 onza de jugo de limón
2 cucharadas de azúcar
1 onza de licor de la misma fruta que la escogida
Hielo

Preparación:
Para esta elaboración usaremos una licuadora a la que agregaremos toda la fruta a máxima potencia primero y más tarde el resto de los líquidos y el hielo. Lo dejaremos unos instantes hasta que veamos que se ha formado una mezcla espesa, y homogénea. Para servirlo deberemos usar una copa de margarita que previamente habremos colocado en el congelador.

Como no será por cócteles, si conoces alguno imprescindible para tu verano y quieres comentárnoslo o dejar su nombre para que alguno de nuestros lectores lo busque y lo pruebe, no dejes de hacerlo. Cualquier hora y cualquier compañía es buena para disfrutar de un agradable combinado durante una noche de verano.

Cómo se debe actuar en un restaurante de postín

Cada vez se están poniendo más de moda los viajes gastronómicos y las visitas a restaurantes de postín, a menudo de chefs estrella con estrella Michelín, por parte de todo tipo de clientes. El boom gastronómico que viven nuestro país así lo está confirmando.

Muchos de ellos nunca han estado en un local de este calibre donde, si bien no existen normas escritas, sí se espera ciertos detalles de decoro de los comensales. Es por eso que vamos a tratar de poner en valor algunos de ellos que, por otro lado, responden al sentido común.

Vestir correctamente: Aunque el abanico es muy amplio, debemos saber que no estamos en un chiringuito de playa por lo que nada de camisetas, bañadores, chanclas ni nada parecido. Los hombres pueden llevar una camiseta si esta no es excesivamente playera y unos pantalones cortos si no son bañador, aunque lo aconsejable es camisa y pantalón largo, con zapatos por supuesto. En cuanto a las mujeres, cualquier indumentaria habitual de salir a cenar por ahí un poco más arreglada valdría, siendo el vestido o el pantalón liso y una manga larga lo recomendable, con zapatos con altura.

Educación: De nuevo debemos alejarnos al máximo del local de playa. No debemos levantar el volumen de nuestra conversación por encima del que imponen el resto de comensales. Tampoco llamaremos al camarero a grito pelado. Los expertos en protocolo recomiendan no pedir salsas, no pasarse pidiendo pan, coloca la servilleta en el regazo, limpiarse recatadamente y ni dejar el bolso, la cartera o el teléfono encima de la mesa.

Avisar sobre intolerancias: Aunque casi con toda seguridad nos preguntarán por ellas, es imprescindible a la hora de realizar la misma reserva informar al respecto. Y es que en los menús de los chefs estrellados el menú está ya confeccionado, elaborando, eso sí, alternativas para las distintas intolerancias habituales entre los clientes.

Preguntar: A pesar de lo que pudiera parecer en un principio, es recomendable preguntar todo aquello que deseemos satisfacer como curiosidad al personal puesto a nuestra disposición. El servicio estará encantado y más que preparado para solventarles cualquier duda sobre el funcionamiento del local, el menú, las elaboraciones o cualquier otro detalle. Siempre, obviamente, que se haga con educación y discreción.

El vino: No es obligatorio pedir vino, aunque es más que posible que se nos ofrezca una larga carta, cuando no la posibilidad de maridar nuestros platos con el vino que el chef considera mejor le queda a cada elaboración. Cada vez son más los locales que ofrecen cervezas de distintos tipos como alternativa. Si no, el agua es la comanda más elegante, claramente por delante de los refrescos.

Como ven, saber comportarse, que es a lo que se reduce la lista, no es tan complicado como algunos puedan llegar a pensar. Sentido común, educación, respeto por uno mismo, el resto de la mesa y el resto de comensales son los ingredientes necesarios para disfrutar de una velada perfecta en pareja o en grupo.

Recetas de verano: Helado casero sin máquina

Llega el verano y con él el tiempo de comer helado. Igualmente deseado por adultos y niños, ni hay nada mejor que emplear uno de los días de asueto de verano para cocinar y preparar un helado casero que nos quede igual, o mejor, que los que podemos encontrar en el supermercado y en las heladerías a pie de playa.

Vamos pues a ver cómo se prepara un helado casero de vainilla paso a paso para ser degustado por cuatro personas, sin necesidad de echar mano de una máquina de hacer helado como suelen hacer los profesionales. El resultado, si no fallamos ninguno de los sencillos pasos que proponemos, está para chuparse los dedos. ¡Tomen nota!

Ingredientes del helado casero sin máquina

2 tazas de leche evaporada

2 tazas de nata

1 taza de azúcar

1 cucharada sopera de extracto de vainilla

8 claras de huevo

1 pizca de sal

Elaboración del helado casero sin máquina

El primer paso pasa por batir las claras con el azúcar. Para ello echaremos mano de una batidora para, una vez mezcladas, agregar la sal y el extracto de vainilla.

Seguimos batiendo las claras y el resto de ingredientes hasta que consigamos un color amarillo de helado de vainilla. Cunado lo tengamos agregaremos la nata y seguiremos batiendo hasta que la mezcla haya espesado notablemente.

Cuando esté espesa será el momento de echar nuestra mezcla a un recipiente de plástico que nos quepa en el congelador. Una vez dentro lo removeremos cada 45 minutos, lo que haremos unas cinco veces antes de echarle el cuchara encima. Eso sí, si queremos que de textura esté más parecido a los de las heladerías recomendamos dejarlo toda la noche congelando y esperar hasta el día siguiente para hincarle el diente.

Una vez listo para sacar lo dejaremos un par de minutos de reposo antes de servirlo en bolas acompañado del aderezo que más nos guste o con nuestra guarnición preferida en formato postre.

Para los que quieran hacer la leche evaporada en lugar de comprarla, vamos a revelarles cómo se hace, pase a paso, empezando por explicar que se trata de leche entera a la que se le ha quitado el 60 por ciento del agua.

Ideal para postres y salsas empezaremos a hacerla llenando cuatro tazas de leche entera en una olla grande a la que agregaremos unas 20 cucharadas de leche en polvo. Una vez todo mezclado cocinaremos a fuego lento añadiendo a los pocos minutos de cocinado dos cucharadas grandes de mantequilla.

Durante todo el tiempo que la estemos preparando deberemos remover cada pocos minutos con una chuchara, de palo preferiblemente, hasta que empiece a hervir. Será entonces cuando la saquemos del fuego.

El siguiente paso es llevar la mezcla a la licuadora donde licuaremos todo el líquido sobre un minuto antes de llevarlo a la nevera para que esta enfríe.

El resultados serán dos tazas de leche evaporada que podrás utilizar para cocinar este helado casero sin máquina que te proponemos, o también otro tipo de postres o incluso hasta unos spaguetti carbonara bajos en calorías.

Los mejores chiringuitos de playa

Cuando el calor arrecia es el momento de cambiar las experiencias gastronómicas urbanitas por las costeras y qué mejor que hacerlo a través de los chiringuitos de playa.

Es por eso que aquí, sabedores de que España es una potencia mundial en chiringuitos playeros, vamos a detallaros aquellos que cuentan con mejores reseñas, calidad precio, por parte de sus clientes en las redes sociales.

El Tintero, Málaga.

Situado en la playa del Dedo malagueña encontramos uno de esos templos del pescado en la playa de la capital de la Costa del Sol.

El Chiringuito de Antonio 1. Punta del Moral, Huelva.

Sin estar sobre la arena, pero sí ofreciendo vistas marítimas a sus comensales encontramos este chiringuito en el que se trabaja la brasa, la fritura y el arroz.

Latitud Norte, Sitges.

En la costa catalana aparece este beach-bar que mezcla su oferta gastronómica con una propuesta musical y hasta deportiva sobre la arena de Sitges. Un todo en uno ideal para pasar el día.

Hotel Arte Vida, Tarifa.

Uno de los hoteles de la costa gaditana que mejor trabaja el arte del chiringuito parece ser el Hotel Arte Vida. Comida, tragos y mucha ambiente surfer como manda la tradición en esta zona de la península ibérica.

El Chiringuito, Tarifa.

Sin salir de la capital del viento nos trasladamos al camino de la Isla. Acristalado casi al completo posee una de las mejores vistas de la zona. Un lugar ideal para comer mejor que bien y a precios contenidos.

El Pirata, Playa de Bolonia. Tarifa.

Ya en la playa de Bolonia aparece el local de los amantes del kite-surf. Si te gusta practicarlo o verlo no habrá mejor lugar para, de paso, tomar algo y llenarse el buche.

Oli-Ba-Ba, Oliva. Valencia.

En la capital levantina también hay mucha y buena tradición de chiringuitos. Este, situado en la Playa del Aigüa Blanca, en Oliva, Valencia es un buen ejemplo de ellos para los que busquen comer de maravilla.

La Cangreja, La Manga del Mar Menor, Murcia.

A mitad camino entre el Mar Menor y el Mar Mediterráneo se encuentra uno de los chiringuitos con más solera de la costa murciana como es La Cangreja.

El Bigotes, San Carles. Ibiza

En Ibiza no falta oferta gastronómica y tampoco chiringuitos. Uno de los que tiene más solera, sobre todo su suquet de peix es el de El Bigotes. A las 14.00 horas sirven un menú ideal para disfrutar frente al mar.

Toc al Mar, Begur. Girona

El arroz caldoso de langosta en la costa gerundense, concretamente en Aiguablava, tiene nombre y apellidos: Toc al Mar. Un templo para los amantes del buen comer sobre la arena. Simplemente maravilloso.

S’Embat, Ses Covetes-EsTrenc. Mallorca

Bajo un pinar pero sobre la arena y en la playa aparece este interesante lugar. Su all i oli, embutido y sus fideuás tienen embobado a más de uno

Chiringuito Pez Vela, Barcelona

El más exclusivo de todos es el que está en el Hotel W de la capital catalana. A pesar de lo que pudiera parecer, su menú de mediodía, de altísima calidad, con bebida, postre y café tiene un precio de 35 euros por persona.

¿Cuántas formas hay de cocinar un huevo?

Uno de los alimentos más consumidos en todo el mundo son los huevos. Sus alto nivel nutricional y las mil y una forma que existen para cocinarlos están detrás del éxito de este barato, noble y sabroso producto. Vamos a ver cuántas formas hay de cocinar un huevo.

Huevos duros
Calificado por algunos como el acompañamiento perfecto debemos saber que para que quede perfecto hay que controlar muy bien el tiempo de cocción. Este debe ser entre 10 y 12 minutos bajo el agua, con cáscara y una pizca de sal.

Huevos pasados por agua
Una de las recetas que todos hemos heredado es la de los huevos pasados por agua. A diferencia de los duros estos están casi líquidos. Para conseguir que quede perfecto se debe cocer con su cáscara y sal durante tres minutos.

Huevos ‘mollets’
Ni duros ni pasados por agua. En este caso, para lograr esa textura intermedia deberemos cocerlos en su cáscara y con un poco de sal durante cinco minutos. La textura final será con la clara cuajada y le yema líquida. Delicioso.

Huevos al plato
Unos de los más calóricos pero sabrosos son los huevos al plato. Estos se suelen hornear en una cazuela de barro pintada con mantequilla o margarina previamente. Una vez cascado el huevo y salpimentado al gusto lo acompañamos de tomate, jamón a taquitos, algo de queso rallado y unas pocas verduras picaditas. Lo ideal es sacarlo antes de que se tueste la yema.

Huevos poché
Probablemente la receta más elegante hecha con huevos. Para hacerlos debemos colocar agua y vinagre hirviendo en una cazuela y meter el huevo sin cáscara. Cuando esté cuajado por fuera y líquido por dentro lo sumergiremos en agua fría para quitarle la baba. Listo para comer.

Huevos fritos
La más fácil, sabrosa y calórica. Cualquiera es capaz de romper la cáscara y echar el huevo en una sartén. Eso sí, sacarlo sin romper la yema y con puntilla es otra cosa. La idea es echarlo con fuego fuerte para que los bordes se tuesten y la yema se quede poco hecha. Puede estar en poco más de un minuto.

Tortilla
La cantidad de tortillas que se pueden hacer son infinitas. España es un buen ejemplo de ello. Para conseguir la mejor tortilla debemos batir muy bien los huevos, salpimentarlos, echarlos en una sartén con un poco de aceite de oliva y agregar los ingredientes que se deseen. Con un chorro de leche queda más esponjosa.

Además de estas recetas internacionales, podríamos agregar decenas de recetas locales que las diferentes tradiciones de todo el mundo han ido cocinando con el paso del tiempo y con el huevo con protagonista. Desde comerse el huevo completamente crudo hasta dejarlo muy hecho en forma de arena hay un término medio. Si algo comparten todas estas opciones es el resultado final. Un sabor que gusta a todo el mundo y de lo más completo a nivel nutritivo. ¡Qué viva el huevo!

Los mejores platos fríos para el verano

En verano es habitual que, como consecuencia de las altas temperaturas y sus afectación en nuestro organismo, a menudo, se nos elimine en parte el apetito.

Rehusar de las comidas copiosas, de los guisos tradicionales, los platos excesivamente calientes o de los picantes son algunos de los consejos que podríamos darles a aquellos cuyo apetito se ve reducido y a los que aumentan sus procesos de digestiones pesadas los días de más calor.

Sea como fuere, vamos a tratar de recordarles algunos de los platos fríos más apetitosos, sanos, sabrosos e ideales para el verano en una lista a la que bien puede añadir ustedes muchos más. Si es así, no duden en comentárnoslo a través de los comentarios de este post. ¡Todos a la mesa!

Gazpacho: Si hay una receta tradicional en España que su consumo se multiplica con la llegada del calor esa es la del gazpacho andaluz. Tomates, pimiento rojo y verde, pepino, cebolla y ajo son los ingredientes más repetidos. Todo ello bien exprimido, colado, con costrones de pan y recién sacado de la nevera es sencillamente espectacular.

Carpaccio: Si bien se suele hacer de carne, y con unos resultados magníficos si se adereza de una buena vinagreta, también los podemos hacer de pescado, de champiñones e incluso de fruta en su versión para el postre. En todos los casos destacan por su corte finísimo y por estar a temperatura ambiente o algo frescos. Ideal para esta época de calor.

Ensaladas de tomate: Igual que sucede con el gazpacho, las ensaladas son el otro producto estrella de la gastronomía española durante el verano… y también de medio mundo. Si hay alguna recomendada para los clásicos de las ensaladas son aquellas que llevan tomate. El tipo del tomate, al gusto, pero con unos brotes y un buen aliño es de lo más fresco que puedes echarte a la boca.

Ensaladas de pasta: Si hablamos de ensalada como plato principal, la mejor idea es agregarle unos hidratos en forma de pasta fresca, aguacate y frutos secos. Esto con algo de verde, rojo y quién sabe si un poco de pollo o atún resulta una comida de lo más completa y agradable para estos días.

Ensalada de tropical: Verano, playa, tropical, fruta. Una asociación que llevada a la ensalada supone agregarle piña, manzana, frutos rojos o casi cualquier fruta. Si de temporada mejor. Y si está fresca, ideal para estos días de calor. Comida y postre de una.

Vichyssoise: De origen francés, es la sopa fría más conocida del mundo. Puerros, patata, cebolleta, nata, mantequilla, aceite de oliva, cebollino y punto de sal son sus ingredientes. Cuanto más fría, dicen los franceses, mejor. Una opción estupenda.

Salpicón de marisco:
Un clásico de las localidades costeras es este plato que suma tanto la huerta como los productos del mar. A la receta original se le pueden añadir un sinfín de ingredientes frescos como lo puedan ser langostinos, gambas, pulpo, hortalizas y todo ello, eso sí, acompañado de una buena vinagreta.