La importancia de la buena imagen del servicio en la hostelería

A veces no basta con que las cosas sean buenas, sino que además de serlo deben parecerlo. Algo que se antoja imprescindible en los sectores en los que se trabaja con un materia tan delicado como lo es, por ejemplo, la comida en el sector hostelero.

Es por eso que la buena imagen del servicio en la hostelería es capital. Esta, al igual que sucede con el letrero, el propio local o la carta es lo primero que ven los clientes que se acercan a ver si les convencemos con nuestra propuesta actuando como tarjeta de presentación de nuestra filosofía que se debe traducir, a la postre, en una experiencia que invite a volver a nuestros comensales.

Así pues, dependiendo del tipo de local de restauración con el que contemos, será imprescindible que tanto el servicio como la cocina dispongan de unos atuendos lo más presentables y acordes con aquello que queremos transmitir a nuestros clientes y potenciales clientes.

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Ropa para camareros y cocineros

En este sentido, mientras que, por ejemplo, en un chiringuito de playa se puede echar mano de una camiseta -siempre corporativa- y un pantalón corto a juego que haga más llevadero el trabajo del servicio, en una cafetería o una cervecería de ciudad se podrá optar por un polo serigrafiado con los motivos de nuestra marca y en un restaurante se deberá echar mano de una camisa, un pantalón y unos zapatos, cuando no un chaleco, una pajarita o una corbata, si así lo exige nuestra propuesta.

De la misma forma, en el caso de que dispongamos de una open kitchen, tanto en un chiringuito como en un restaurante -siendo una de las grandes tendencias de los últimos tiempos-, el equipo de cocina deberá trabajar debidamente uniformado y luciendo los colores y los motivos que más se amolden a la imagen que queremos ofrecer a nuestros comensales.

Tipos de uniformes para la restauración

Teniendo en cuenta que cada vez son más las posibilidades a la hora de uniformar al servicio y al equipo de cocina, dependiendo de las temperaturas a las que estén estos sometidos, las posibles alergias de los trabajadores y también, claro está, el deseo estético del propietario, se podrá optar entre distintos materiales, de igual forma que es posible elegir entre distintas formas y cortes para cada prenda.

Lo que durante mucho tiempo parecía reservado a locales de cierto nivel se ha convertido de un tiempo a esta parte en una necesidad para los propietarios de locales de restauración una vez los clientes, cada vez más exigentes, se han acostumbrado a que un buen servicio empieza en una buena imagen de quienes les atienden, ayudándoles en muchos casos a detectar antes de entrar a un local si es aquello que estaban buscando.

En este asunto, como en otros tantos campos, no debe haber margen a la improvisación. La diferencia entre el éxito y el fracaso de un proyecto empresarial en un contexto de una competencia cada vez mayor y más centrada en los pequeños detalles está precisamente en eso, en los pequeños detalles.

Así funcionan las cocinas con iluminación LED

Dicen los diseñadores de interiores que toda casa que se precie debe tener un correcto equilibrio entre la luz natural y la artificial, jugando con diferentes claridades en función de si es decorativa o iluminativa. Es decir, de si es para alumbrar zonas de la casa o si la vamos a necesitar para poder hacer vida en los distintos departamentos que componen un hogar.

En el caso de la cocina no hay lugar a dudas. Si hay un departamento en una casa que exija una buena iluminación por encima del resto esa es aquella en la que manipulamos alimentos, utilizamos elementos cortantes, echamos mano a maquinaria de cocina o leemos tanto etiquetas, como recetas o fechas de caducidad varias, a menudo en un tamaño llamativamente pequeño.

Es por eso que una de las zonas en las que debemos poner especial fijación a la hora de iluminar son las cocinas apuntando con los focos de luz tanto a la zona de cocinado, como a la de la manipulación de los alimentos y la mesa de comida, en el caso de aquellos que incorporen en esta habitación la mesa en la que realizarán la mayor parte de sus ingestas.

Cuando se trata de iluminar hay que tener en cuenta varios factores. Por un lado, el relacionado con la potencia de la iluminación. En este caso, al tratarse de un recoveco especial, utilizaremos las bombillas o tubos de mayor alumbrado. De ahí que es importante contar con artefactos de iluminación que transformen la electricidad que consumen mayoritariamente en luz.

Es por eso que se antoja especialmente importante contar con bombillas de iluminación LED dado que son aquellas que más electricidad transforman en luz y menos pierden en calor. Al contrario de lo que sucede con las incandescentes, cada vez menos usadas por este y otros motivos.

Otro de los asuntos que cabe tener en cuenta a la hora de iluminar la cocina, dado que va a ser el lugar con más alumbrado de la casa, es el coste que este puede tener. Algo a lo que nos ayudará sobremanera contar con bombillas LED, cuyo precio es similar al de las incandescentes y halógenas y que, sin embargo, dado que son las más eficientes transformando energía son las que menos malgastan nuestra inversión energética. De la misma manera es importante saber colocarlas bien y, si se trata de ojos de buey, enfocar con precisión a las zonas donde vamos a estar trabajando.

Por último, el otro punto que cabe tener muy en cuenta en la labor de iluminar una cocina es el que está relacionado con el mantenimiento. Un capítulo en el que, de nuevo, gana la iluminación LED al erigirse en comparación en el resto de opciones en la más cómoda dado que se trata de artefactos fiables y cuya vida se alarga por encima de sus competidoras.

Con esto parece claro que la mejor elección a la hora de iluminar una cocina pasa por apostar por la tecnología LED acompañado de una buena colocación y enfoque de los alumbradores.

Cómo integrar ingredientes exóticos en nuestras recetas de siempre

Si algo ha traído consigo la globalización es la internacionalización de todo. Desde la información hasta la forma en la que las empresas expanden su producto y pasando por la forma en la que nos comunicamos en tiempo real con la otra parte del mundo.

Los viajes de bajo coste, la apertura de los mercados de todo tipo a nivel internacional y el acceso de la mayoría de nosotros a otras culturas ha provocado, entre otras cosas, que conozcamos otras formas de comer, cocinar y otros ingredientes que, poco a poco, siguen introduciéndose en los supermercados más variados.

Frutas exóticas, verduras que crecen en la otra punta del planeta o semillas que se recogen a decenas de miles de kilómetros son algún ejemplo de ello. Algunas de ellas incluso parece están ya adquiriendo cierto nivel de fama entre nuestras fronteras integrándose en muchos de nuestras recetas caseras.

Con el objetivo de acercar un poco más algunos de los productos más exóticos que ya se pueden encontrar en nuestro país y echar un cable para saber cómo poder integrarlos de la mejor manera en muchos de nuestros platos vamos a lanzar una serie de consejos que esperamos sean de ayuda.

El primero de ello es el okra, también llamado gumbo o incluso quingombó. Se trata de unas vainas verdes alargadas parecidas a las judías verdes y que bien podemos usarlas como tal. Aunque el sabor es más potente y, en cierta medida, distinto, destaca su capacidad para espesar cuando están a remojo. Es por eso que es ideal para usar en salsas y curries.

También podríamos incorporar a esta lista el azufaifo, conocido también jujube y como dátil chino. Estos frutos rojos son dulces y algo más ácidos que los dátiles normales. Ideales para incorporar a un kimchi, pero también para tomar como dulce de té o para agregar a una ensalada.

Otro de estos ingredientes bien podría ser el douchi. Unas habas negras fermentadas con sabor salado y especiado con un sabor similar al de la salsa de soja. Este le queda deliciosamente bien los guisos y sopas. Ojo, porque su sabor salado puede arruinarte el punto de sal. Con un guiso de seitán o con un tofu con caldo queda divinamente.

Qué decir de las bayas de Goji y de las que no deja de decirse que tienen multitud de propiedades buenas para la salud. Estas se pueden consumir tanto en ensaladas, como en batidos de frutas y verduras, como condimento de un arroz y hasta en pan, formando parte de la añadidura de nuestro pan casero. Una auténtica delicia que vale la pena tener cerca.

No podíamos acabar este artículo sin hablar de la quinoa. Este especie de cereal originario de Perú que bien se puede utilizar para una ensalada, para comer con pollo, para hacer un estupendo tabulé e incluso hasta unas galletas con quinoa. De nuevo, y como en los anteriores productos, un montón de propiedades interesantes que lo convierten en uno de los productos estrella.