Época de matanza: Así se hace de manera tradicional, paso a paso

De la mano del invierno, en muchos pueblos de España, y también de los países europeos, llega el momento de hacer la matanza. Es decir, el sacrificio -en España principalmente de cerdos- de animales después de que estos hayan alcanzado la madurez para la elaboración de alimentos que surtan a las familias durante todo el año.

Una tradición que tiene tres fases necesarias antes de que lleguen las delicias cárnicas a la mesa. La primera, la del engorde, en la que los porcinos pasan de la lactancia a alimentarse durante varios meses, en función de para lo que vayan a ser utilizados a la postre, y que se suele situar en los diez meses.

Ya en la segunda será cuando se sacrifique a los animales y que durará alrededor de dos o tres días y en la que vamos a poner el foco. Y es que tradicionalmente se aprovechaban los días previos para avisar a la familia y congregarla a la mesa para el gran momento, llamándose al mejor matarife y afilando los cuchillos empleados el día D a la hora H.

Temprano, después de un buen desayuno, el maratife agarra con un gancho al animal del pescuezo y le lleva a la sala donde aguarda la familia para atar, aguantar su intento de escapada y recoger la sangre que este vaya dejando durante el proceso de sacrificado. De esta sangre se sacará lo necesario para el embutido no dejando que esta se cuaje removiéndola.

Ya sin sangre, es el momento de quemarle el pelo y abrirlo en canal, retirándose posteriormente las vísceras en un momento de los más desagradables ya que el olor de el estómago y los intestinos mientras se lavan, son de lo más fuertes para los menos duchos en estos asuntos. Después de que el veterinario dé el visto bueno, será el momento de despedazarlo para aprovecharlo entero.

Mientras que los jamones y las paletillas se salarán, se adobarán los lomos, se sazonarán los chorizos con sal y pimentón y se sazonará el tocino. Los chorizos con carne picada y la morcilla con sangre y cebolla o arroz se realizará a los dos o tres días introduciéndola en la tripa limpia del animal. Los ahumados, como las morcillas, serán expuestos al humo.

Jamón de Guijuelo ibérico de bellota Joselito

Cebado, matanza y curado: Así se elabora el embutido

Por último llegará la fase del curado, que se producirá mayoritariamente en salazón y dejando que el aire y el tiempo pongan de su parte para curar las piezas llegando en muchos casos a dejarse durante años antes de retirarse de donde se han colgado de un alto para consumirse.

Es entonces, cuando ha acabado la curación, cuando está listo para ponerse encima de la mesa y, acompañados de un cuchillo, un tenedor y algo de pan, dar buena cuenta de un proceso ancestral que dura varios días y que tiene lugar en invierno en muchas poblaciones de España, y de todo el viejo continente. El resultado, ya lo saben, una exquisitez de primer orden.

Recetas de platos para combatir el frío del invierno

Estamos en pleno invierno y, una de las consecuencias de las bajadas de las temperaturas, es la necesidad que nos genera nuestro cuerpo de comer más calentito, más calórico y, en definitiva, apostar por las tradicionales recetas invernales.

Si en algo es rico España es en gastronomía y, por ende, en un recetario del que vamos a rescatar algunos de los platos que nos ayudarán a aumentar en varios grados nuestra temperatura corporal… mientras de paso disfrutamos de una sabrosa comida.

Uno de los clásicos, y también de los más fáciles, es el caldo de pollo o gallina, según la zona de España y el precio de los alimentos en el mercado. Para elaborarlo tan solo tenemos que tener tiempo y paciencia para poner en una olla con agua el producto principal y algunas verduras como la cebolla, la zanahoria y el pimiento, además de tomate. Si además tenemos garbanzos a mano, mejor que mejor. Si disponemos de poco tiempo, siempre podemos echar mano de la olla exprés.

Los guisos son una de esas comidas que apetecen en invierno y que nos llevan a salivar nada más oler la preparación y colocar la cuchara en la mesa. Uno de los más clásicos en España es el de alubias, que puede ser más o menos calórico en función del gusto. En el primer grupo incluiríamos las alubias con chorizo, a las que echaremos garbanzos y un hueso de pollo para dar más sabor la hora larga que dejaremos cociendo en el fuego. En el segundo grupo podríamos meter las alubias con calamar y verduritas. Las dos son un éxito asegurado.

El plato por excelencia del País Vasco, el marmitako, es otro de los que vale la pena tener la receta cerca durante estos días de frío. Aunque el bonito -ingrediente principal de este plato- no está de temporada, podemos echar mano de atún de piscifactoría… o también de salmón, trucha u otros pescados que están ahora en su momento. Con sus verduritas y un trozo de pan para dejar el plato limpio tendremos una comida de diez.

No pueden faltar las legumbres en la mesa de una cocina española en invierno. Si antes mentábamos a los garbanzos, ahora nos acordamos de las tradicionales lentejas. De nuevo dos versiones. La primera, más potente, con chorizo, morcilla y jamón. La segunda, más liviana, de verduras con zanahoria, patata y judías. Ambas necesitarán de un buen rato de olla que recompensará la espera de todas todas.

Más de lo mismo en relación a las sopas. La que os recomendamos desde aquí es la mítica minestrone con alubias blancas, verdutias de temporada y queso en un plato caliente, con tropezones que invitan a seguir dando cucharadas y con la que incitara a los más pequeños a comer de todo.

La última propuesta que recomendamos desde aquí es la crema de calabaza, que parece estar también volviendo a vivir una segunda juventud, retocada al gusto. Más allá de la reina anaranjada de este plato, apuntar que el vino blanco, el cava o la sidra y los frutos secos le quedan de muerte… ¡y también las gamnas. ¡Prueba y nos comentas!

Cómo perder peso tras los excesos de las Navidades y Reyes

Por fin. Después de arrancar a mediados de diciembre con las comidas familiares, las cenas de empresas y los reencuentros de todo tipo que han acabado con el último gran exceso calórico en forma de roscón de Reyes, llega el momento de recuperar la normalidad. Antes, eso sí, sería aconsejable ponerse a plan para bajar esos entre dos y cinco kilos más de media que hemos incorporado a nuestro cuerpo y que actúan como una mochila de peso que tenemos que quitarnos de encima cuanto antes.

En esta empresa vamos a tener que seguir dos caminos en paralelo en el que no deberíamos permitir que ninguno de ellos nos fallara si queremos llegar a San Valentín con nuestro peso anterior… e incluso con algo menos de lo que iniciamos este carrusel de comilonas: El deporte y la dieta.

En cuanto al primer punto, el del ejercicio físico, no pasa precisamente por apuntarnos a correr una maratón, pero sí por dedicar al menos media hora diaria a andar, patinar, nadar o algo más si es la bicicleta nuestro medio preferido para hacer deporte. Si por cuestiones de la vida diaria no podemos cumplir cinco salidas y tenemos que quedarnos en tres o cuatro, deberemos andar rápido, patinar algo más veloces o aumentar el paso por piscina si nadamos.

En relación al segundo punto, el de la dieta, los distintos nutricionistas consultados por este portal nos han apuntado a las cada vez más recurridas y recurrentes dietas detox de depuración, ya que gran parte del peso ganado se ha debido a los excesos con el alcohol, lo que no ha salido gratis mermando gran parte de nuestro interior a cada trago.

Así pues, vamos a empezar por eliminar de nuestra dieta durante este próximo mes las frituras, los alimentos grasos como los lácteos, los duces y las bebidas carbonatadas. El alcohol, lo dejaremos para el sábado y restringiéndolo únicamente a una copa.

En el capítulo de alimentos recomendables encontramos las verduras al horno, las cremas o purés, las sopas poco grasas, los hervidos, las legumbres y las frutas de temporada. Si somos capaces de aguantar cuatro o cinco semanas sin saltarnos esta dieta, estaremos en el camino de la reducción rápida de peso en nuestro cuerpo.

Deporte + comida sana = pérdida de peso

Si nos centramos en las verduras, el brócoli, la col, la rúcula o las judías pueden ser ideales, mientras que si ponemos el foco en la fruta el tomate, la piña, la papaya, el mango o la naranja y la mandarina pueden ser algunos de nuestros mejores aliados en esta difícil empresa de perder peso.

Por último, e igual de importante de lo expuesto anteriormente, es recomendable dividir estas comidas en cinco, y recudir las raciones al menos en un cuarto en relación a lo que lo hacíamos previamente a todo este cúmulo de excesos que nos ha traído a esta situación. Sé honesto y no te la saltes si de verdad quieres hacerlo. La pérdida de peso, siguiendo estas recomendaciones, está garantizada.

Banquetes alternativos para tu boda

Nadie dice que los banquetes de boda tradicionales no estén bien. De hecho, como casi siempre, acaba dependiendo del gusto de los novios y el gasto que estas decidan establecer a la hora de elaborar un menú desde sus tentempiés en el piscolabis de recepción hasta el último bocado de la tarta.

Sin embargo, cada vez son más los novios que optan por una alternativa. Los banquetes de siempre están muy vistos para muchos de los novios más modernos que buscan una boda diferente en todos los sentidos, y también en lo que se refiere a la parte gastronómica, tan importante para una celebración de boda.

Es por eso que en este post vamos a tratar de mostrar algunas de las alternativas que mejor están funcionando y que más llaman la atención de los novios que buscan ‘un banquete diferente’ para el día más importante de sus vidas.

Aunque cueste un poco más que la mayoría de menús prefijados por los lugares de celebración de estos eventos, si hay una alternativa al banquete tradicional que está triunfando en los últimos meses y que lleva camino de convertirse en una tendencia que llega para quedarse es la conocida como ‘Cooking on demand’. Esto no es nada más que una cocina abierta u ‘Open kitchen’ en la que un cocinero y sus distintos ayudantes elaboran, siguiendo una carta con distintas posibilidades, el plato que desee el comensal al momento, lo que convierte el banquete en toda una experiencia que, además, incita a los corrillos entre invitados y a seguir tomando mientras se espera a que el plato esté finalizado en mesa o en una barra contigua.

Una derivada de esta primera opción es la que pasa por llevar a profesionales de distintos tipos de comida con un pequeño stand. De esta manera, podemos tener un cortador de jamón cortando sin parar a modo de aperitivo por un lado, a un japonés elaborando sushi en otro stand, a un cocinero con un hornito sacando piezas de carne por otro y a un barman elaborando cócteles por otro. Una propuesta divertida que, si es variada, acaba resultando todo un éxito.

Cocina al aire libre, tendencia de 2017

Seguro que muchos de ustedes ya han estado en alguna boda en la que el banquete se ha personalizado haciendo uso de las cada vez más famosas ‘food trucks’ o caravanas de comida. En espacios grandes y abiertos, cada vez son más los organizadores de bodas los que ofrecen a los novios la posibilidad de incorporar hasta cinco propuestas distintas a sus invitados como la comida japonesa, la carne, la italiana, la vegana y la dulce, por ejemplo.

Por último, son cada vez más los novios que deciden importar un catering de altura al espacio alquilado para la celebración, con chefs de renombre, que ofrecen en bandejas entre los invitados que están entre de pie y en taburetes y mesas altas disfrutando de una comida elaborada ‘en miniatura’ para ser consumida de uno o pocos bocados sin que por eso se pierda la calidad y la elegancia de un plato principal.

Cuál es la dieta idónea de un runner y cómo debe ser el desayuno previo a una carrera

Qué difícil es, hoy en día, no haber sucumbido a la excelente moda de cuidarse y estar corriendo de vez en cuando en alguna de las carrera populares que inundan todas las ciudades de España o, como mínimo, tener a familiares y amigos cercanos que son todos unos ‘adictos’ a correr.

Si este es vuestro caso, o lo es de vuestra pareja, o vuestro hijo, seguro que os habéis preguntado cómo debe ser la alimentación de una persona con un nivel de gasto energético por encima de lo normal, es decir, por encima de las 1.500 calorías en el caso de las mujeres y de alrededor de las 2.000 en el de los hombres.

Pues bien, lo cierto es que lo ideal para estos, como para el resto, es seguir la dieta mediterránea que está compuesta por un 50 por ciento de hidratos de carbono, un 30 por ciento de proteínas y un 20 por ciento grasas, que extraeremos mayoritariamente de la fruta, la verdura y del arroz y la pasta que combinaremos con carnes, pescados y legumbres y que regaremos con agua y zumos recién exprimidos.

Así pues, un menú ideal, perfecto para cualquier persona que se quiere cuidar y hace deporte podría empezar con un desayuno con una tostada con aceite de olvida y una lonchita de pavo o jamón, un poquito de muesli, una manzana o una naranja y un café.

Ya a media mañana podríamos tomar una segunda pieza de fruta a elegir y que será el último bocado previo a la comida. En cuanto a la comida, ya se sabe, hay que comer de todo, pero si por ejemplo tenemos una carrera al día siguiente podríamos empezar el acopio de hidratos comiendo algo de arroz, pasta o patatas, combinándolo con verduras y finalizando, en el postre, con otra pieza de fruta, la tercera del día.

La merienda, sí, han adivinado, volverá a contener una pieza de fruta que regaremos con agua o zumo, nunca con bebidas carbonatadas, completamente descartadas a la hora de hacer deporte, sobre todo si estamos cerca de una competición. Ni que hablar de que el alcohol está completamente prohibido.

Ya para la cena, una ensalada, un trocito de pechuga a la plancha con un golpe de aceite de oliva y, si corremos mañana, una patata hervida, o de nuevo un poquito de arroz o pasta blanca, sería ideal para irse a la cama, no sin antes volver a tomar la quinta pieza de fruta diaria.

El desayuno perfecto de los corredores

Como estamos partiendo en la elaboración de este menú en que tenemos una carrera cercana, el día de la carrera no variaremos el menú del desayuno. Sólo nos aseguraremos de que la fruta sea un plátano y podremos variar el muesli por gelatina si nos espera una carrera muy larga en kilómetros y horas. Es importante que los días de antes, y también hasta el inicio de la carrera, se vaya bebiendo agua constantemente, pero en pequeños tragos, para llenar las reservas de líquidos del cuerpo antes de que lo pongamos al límite.